
Imagen – Wikimedia/[H. Zell]
El Ferocactus stainesii bien podría ser la planta en la que mucha gente piensa cuando escucha decir la palabra ‘cactus’. No es muy grande, pero su tallo está cubierto por espinas muy afiladas y largas, las cuales pueden hacer mucho daño si te despistas. De hecho, hay que tener cuidado con él incluso de pequeño, siendo pues recomendado plantarlo lo antes posible en el jardín.Pero hay que decir también que son precisamente sus espinas y la forma que adopta son las características que le otorgan esa belleza que más de uno quiere poder contemplar todos los días. Casi seguro que es por eso por lo que es uno de los cactus que con más frecuencia se tiene en las colecciones.

Imagen – Wikimedia/Norbert Nagel
A pesar de todo, este es un cactus que se comercializa bastante. Y es que crece rápido, pero también se multiplica bien por semilla. Además, no requiere cuidados especiales. Sin embargo, para tenerlo en buenas condiciones sí que es importante tener en cuenta sus necesidades básicas:
La biznaga de barril es una suculenta que vive en las regiones semi-áridas de México, donde las temperaturas pueden subir hasta los 40 grados centígrados y donde se producen heladas esporádicas débiles. Asimismo, crece en zonas soleadas.
Cuando adquieras tu ejemplar, es necesario que te fijes bien dónde estaba en el vivero: si estaba a pleno sol, podrás ponerlo en un lugar soleado nada más ir a tu jardín o patio; en caso contrario, lo ideal será tenerlo en una zona luminosa pero protegida del astro rey.
En este último caso, además, tendrás que acostumbrarlo muy poco a poco y de manera gradual a la luz solar directa.
Es una planta que resiste la sequía, pero hasta cierto punto. Si es un ejemplar joven y está en maceta, habrá que regarlo unas 2 veces por semana durante los meses de calor y escasez de lluvias. Por el contrario, un ejemplar adulto y aclimatado que esté en el jardín, solo requerirá algún que otro riego esporádico a lo largo del año.
De todas maneras, cada vez que lo riegues has de mojar la tierra, no la planta. Si está en maceta, esta tiene que tener agujeros en su base por lo que el agua pueda salir.


Desde principios de primavera hasta finales del verano puedes abonar a tu Ferocactus stainesii con un fertilizante para cactus. Pero sigue las indicaciones que encontrarás en el envase del producto, ya que de lo contrario podrías echar más cantidad de producto del adecuado. Si esto ocurriese, las raíces resultarían dañadas, y con ellas, la planta se empezaría a ver mal.
Se multiplica por semillas en primavera-verano. Lo mejor es sembrarlas en cuanto estén listas (mediados/finales del verano) ya que es cuando la probabilidad de que germinen es más alta.
Para sembrarlas, tienes que rellenar una bandeja con algunos agujeros pequeños en la base con sustrato universal mezclado con perlita a partes iguales, o vermiculita. Coloca las semillas en la superficie, y échales una muy fina capa de sustrato por encima.
Luego, tienes que colocar un plato debajo de la bandeja, y llenarlo de agua para que la tierra se humedezca. Vuelve a hacerlo cada vez que veas que está seca.
Por último, coloca la bandeja en el exterior, en una zona soleada. De este modo, germinarán en unos 15 días.
Es un cactus que, si tenemos en cuenta sus características, se ha de plantar en el suelo lo antes posible. Mientras es una pequeña ‘bola’ de hasta 20 centímetros se puede tener en maceta, pero luego ya el trasplante empieza a ser peligroso.
La mejor época para plantarlo en el suelo es la primavera, cuando el riesgo de que se produzcan heladas ha quedado atrás.
El Ferocactus stainesii resiste hasta los -3ºC.
¿Tienes alguno en la colección?