Calatea: cuidados y tipos de esta planta tropical
La calatea destaca por sus hojas ornamentales con dibujos únicos. Te enseñamos cómo mantenerla con los cuidados de humedad y temperatura que necesita.
Calatea: La planta de interior con hojas decorativas

La calatea es una de las plantas de interior más apreciadas por su valor ornamental y sus hojas de colores vibrantes. Lo que más destaca en esta planta son sus grandes hojas con dibujos y tonalidades muy atractivas y variadas, dependiendo de la especie. Si buscas una planta que transforme tu hogar con elegancia, la calatea es una excelente opción.

Origen y características de la calatea
La calatea es originaria principalmente de Brasil, aunque su cultivo se extiende por toda América tropical. Disfruta de la belleza de los jardines tropicales en este reportaje.

Este arbusto de follaje ornamental pertenece a la familia de las Marantaceaes. Su tamaño oscila alrededor de los 50 cm y su crecimiento es bastante lento. Sus hojas se disponen en fascículos basales con una forma más larga que ancha, presentando un haz verdoso y envés morado o púrpura.
¿Qué diferencia a la calatea de otras plantas de interior?
El follaje de la calatea es bastante persistente, lo que le proporciona un aspecto frondoso durante todo el año. No destaca especialmente por sus flores, aunque cuando aparecen lo hacen durante el verano en la parte alta del tallo con una apariencia globosa y bastante pequeña, de color blanco.

La calatea se suele confundir frecuentemente con la maranta, con la que comparte procedencia y muchas características. La principal diferencia es el porte erguido de la calatea, en contraposición con la apariencia más achaparrada de las marantas.
Cuidados básicos de la calatea

Aunque es bastante resistente, la calatea necesita unos cuidados específicos para desarrollarse correctamente. Requiere atención especial en cuanto a temperatura y humedad, pero si le prestas la dedicación necesaria podrás conservarla por largos periodos de tiempo.
Luz y temperatura ideal
Uno de los aspectos más importantes es la iluminación. La calatea no soporta la luz directa del sol, por lo que debes situarla en un lugar con semisombra.

La temperatura óptima oscila entre los 23 y los 28°C. Evita que baje de los 16°C y que sobrepase los 30°C, ya que cambios drásticos pueden afectar su crecimiento.
Humedad y riego de la calatea
La calatea necesita estar en un ambiente húmedo, por lo que es fundamental pulverizar agua sobre sus hojas con bastante frecuencia durante el verano y de forma más espaciada en invierno.

La tierra de cultivo debe mantenerse húmeda de forma constante. Una estrategia efectiva es colocar la maceta sobre un plato con agua y guijarros.
- En época estival: Riega hasta 4 veces por semana.
- En otras estaciones: Una o dos veces por semana es suficiente.
Utiliza agua mineral o de lluvia en lugar de agua del grifo calcárea. Evita el agua demasiado fría para no dañar las raíces.

Sustrato, abono y mantenimiento
El sustrato en el que plantarás la calatea debe estar compuesto por mantillo basto de hojas, turba y arena. Esta mezcla proporciona el drenaje y la nutrición adecuados.
Durante la época de crecimiento, aplica abono líquido diluido en el agua cada 15 días. Este es el tipo que mejor asimila la planta.

La calatea no necesita poda regular, aunque sí es conveniente retirar las hojas marchitas. Si lo deseas, puedes eliminar las hojas que sobresalgan demasiado para conseguir un porte más compacto.
No es preciso trasplantarla con frecuencia. Realiza el trasplante a principios de primavera, pasándola a una maceta de mayores dimensiones para que prosiga su crecimiento.

Problemas comunes y cómo evitarlos
Si no prestas a la calatea los cuidados que merece, su salud puede empeorar progresivamente. La apariencia de la planta te dará pistas sobre qué está ocurriendo:

- Bordes de hojas rizados: Indica riego insuficiente. Aumenta la frecuencia de riego.
- Hojas pálidas: Puede deberse a luz solar directa o falta de nutrientes. Muévela a semisombra y aplica abono regularmente.
- Hojas lacias: Ocurre cuando la sometes a demasiado calor o el ambiente tiene baja humedad. Aumenta la pulverización y controla la temperatura.
- Ataque de araña roja: En ambientes secos, la calatea es susceptible a esta plaga. Notarás que la punta de sus hojas se resecará de forma alarmante. Consulta nuestro artículo sobre la araña roja para tratarla.
- Corrientes de aire: Evita situar la calatea en lugares con corrientes, ya que es muy sensible a los cambios ambientales y desplazamientos frecuentes.
Es fundamental estar atento a estos factores para el correcto desarrollo de tu planta. El esfuerzo que realices se verá recompensado con el gran valor ornamental que la calatea aporta a cualquier espacio.