Las joyas de la naturaleza no siempre son piedras preciosas; a veces, son plantas de interior que nos cautivan con su belleza única y sus patrones intrincados. Una de estas joyas es la Calathea orbifolia. Esta impresionante planta se ha convertido en una favorita entre los amantes de la jardinería por sus características únicas y su elegancia innata. Acompáñanos en este viaje a través de los secretos y cuidados de esta planta tropical.
La planta Calathea orbifolia se destaca en cualquier colección gracias a sus distintivos rasgos:
Familia: pertenece a la familia Marantaceae, conocida por sus especies ornamentales.Las Calatheas son conocidas como plantas de oración debido a su movimiento nyctinástico, donde levantan y bajan sus hojas entre el día y la noche.


Ubicación: seleccionar el lugar adecuado para la Calathea orbifolia es fundamental. Prefiere la luz indirecta, por lo que ubicarla cerca de una ventana con cortinas ligeras es ideal. La luz directa puede dañar sus hojas, causando decoloración.
Humedad: originaria de selvas tropicales, esta planta ama la humedad. Una humedad relativa del 60-70% es ideal. Si vives en zonas secas, considera el uso de humidificadores o bandejas con agua cerca de la planta.
Temperatura: prefiere temperaturas cálidas entre 18°C y 24°C. Es crucial evitar temperaturas por debajo de 12°C, algo que cultivado en el interior de casa no suele suceder.
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Un sustrato bien aireado y drenante es esencial. Una mezcla de tierra para macetas con perlita y turba es una combinación recomendada. Es crucial evitar el encharcamiento, ya que puede provocar pudrición de raíces.
Riega tu Calathea orbifolia cuando los primeros 2-3 cm de sustrato estén secos al tacto. Esto podría traducirse en riegos cada 7-10 días, dependiendo de las condiciones ambientales. Recuerda siempre usar agua a temperatura ambiente y, si es posible, agua libre de cal.
Durante la temporada de crecimiento (primavera y verano), aplica un fertilizante líquido equilibrado cada 4 semanas. Asegúrate de seguir las indicaciones del producto y de no aplicar un exceso de fertilizante que pueda subir en exceso la conductividad y queme las raíces.
Generalmente, un fertilizante líquido rico en nitrógeno (mín 4%), fósforo (min 2%) y potasio (entre 4 y 8%) con algo de micronutrientes será suficiente para mantener esta planta en perfectas condiciones y siempre verde. Utiliza una dosis media de 1 ml/L de agua.
Aunque no es esencial, puedes podar las hojas viejas o dañadas para mantener la planta con un aspecto fresco y favorecer el crecimiento de nuevas hojas.
Esta planta puede ser susceptible a ácaros, cochinillas y pulgones. Mantén una vigilancia regular y, si detectas plagas, trata con insecticidas naturales o aceites esenciales. La pudrición de raíz puede surgir debido al exceso de agua.
Fuente de imágenes en el artículo: dmp.cz