Dentro de las especies frutales, encontramos variedades asilvestradas que son capaces de producir frutos sin intervención humana. Tienen un crecimiento más rústico y de menor tamaño, pero en muchos casos ofrecen producciones. Un caso parecido es el de manzano silvestre, cuyo nombre científico es Malus sylvestris. La relación que guarda esta variedad de manzana con la variedad común sigue una línea parecida a lo que actualmente distinguimos con el olivo europeo y el acebuche.
Sin embargo, que no nos lleve a engaños con el nombre de silvestre, ya que es una especie totalmente distinta a la variedad de manzana común (Malus domestica) y, aunque antiguamente se pensaba que a partir del manzano silvestre apareció las variedades de manzanas actuales, recientes investigaciones han desmentido esta teoría y han confirmado que proviene de Malus sieversii, de origen asiático (como muchas otras especies).
En esta ficha de planta queremos analizar las principales características de este cultivo frutal, así como una guía de cultivo conociendo, punto por punto, todas las variables que afectan a su desarrollo, para poder lograr cultivarlo en nuestro jardín o huerto.
A nivel visual, no existen tantas diferencias con respecto a su pariente más cercano, el manzano común (Malus domestica). Lo más destacable quizá sea que el tamaño de los frutos que produce es bastante menor que las variedades más modernas, pero también está influenciado porque se le realizan menos técnicas de producción como el aclareo, tratamientos fitosanitarios, abonado completo y a medida, etc.
El manzano silvestre tiene un tamaño medio comprendido entre 2 y 3 metros de altura, aunque algunas especies longevas pueden superar los 5 metros de altura. En algunas ramas puede presentar espinas como sistema de defensa, y su corteza es bastante más agrietada que las variedades modernas de hoy en día.
Nombres comunes: manzano silvestre, maguillo, manzano bravo, manzano acerbo.
Su origen es Europeo, y está distribuido por casi todas las zonas europeas, incluyendo las más cálidas en la vertiente mediterránea, como la zona norte, más fría y con inviernos más duros. Sin embargo, es mucho más común verlo en la zona norte, con inviernos más fríos para alcanzar el número de horas frío que este tipo de cultivos necesita para la salida invernal.
Floración
La floración del manzano silvestre se produce igualmente en primavera, con la emisión de flores a partir de yemas florales, antes de la brotación de las hojas. Se poliniza mediante abejorros o abejas principalmente.
Frutos
Los frutos son notablemente más pequeños que las variedades actuales, con una forma particularmente distinta. En general, suelen tener un diámetro de 2 a 3 cm, por lo que se considera un tamaño pequeño, parecido al de la cereza. Su color es verde, aunque en máxima maduración tiene colores amarillos o pardos. Su sabor es bastante ácido, pudiéndose recolectar a partir de septiembre.
Usos actuales
Más que para consumo en fresco, que también se puede hacer, el manzano silvestre es utilizado en Europa para la fabricación de sidra, ya que tiene un grado de acidez acto para la elaboración de esta bebida alcohólica. También es utilizado para la fabricación de vinagre.

Las características del cultivo de este tipo de manzano maguillo se puede asemejar a las labores actuales del manzano europeo, sin embargo, hay que contar con que es una especie más rústica a nivel de crecer en entornos menos fértiles y mayor resistencia a la sequía.
A nivel de temperatura, el manzano silvestre soporta un amplio rango de temperaturas, siendo algo más resistente que el manzano común. Especialmente en invierno, sin hojas ni partes sensibles, puede soportar temperaturas gélidas por debajo de -10 ºC. Sin embargo, en periodo de floración, es igual de sensible al frío que todos los frutales
Requiere buena iluminación, especialmente para garantizar una buena floración y el cuajado de los frutos. Esta variedad de manzano silvestre es también utilizada como árbol ornamental, por lo que también se puede cultivar en el jardín, en una zona soleada y con buena iluminación.
El manzano silvestre puede crecer en un gran abanico de suelos. Es habitual que crezca en suelos calizos, con gran presencia de calcio y pH por encima de 7. En este tipo de suelos, donde el hierro esta inmovilizado en un porcentaje alto, se presentan carencias de microelementos y clorosis férrica de forma común.
Es importante tener un suelo preparado con abono de fondo y materia orgánica, pudiéndose aportar 15 a 20 kg por hoyo de plantación bien mezclado con el suelo. Es preferible una textura franco arenosa frente a suelos pesados y arcillosos, con problemas de drenaje y frecuentes encharcamientos de agua.
Los aportes de agua y la frecuencia de riegos sigue prácticamente el mismo esquema de riegos del manzano común. En periodo productivo (marzo a octubre), se suele aportar riegos crecientes según el aumento de temperaturas, llegando a un máximo de riegos (todos los días o día sí y día no) en los meses de julio y agosto.
Si el cultivo del manzano silvestre se realiza para producción de frutos, las exigencias en abonado serán notablemente superiores al uso como árbol ornamental. Los primeros aportes de fertilizantes se realizan con el movimiento de las yemas, a partir de febrero o marzo.
Para mejorar la estructura de suelo, algunos agricultores suelen aportar extractos húmicos líquidos inyectados en la línea de riego, a una dosis de entre 10 L/ha y 20 L/ha.
Una relación adecuada de fertilizantes durante toda la fase de cultivo puede ser el rango NPK 2-1-3 con aporte de calcio y micronutrientes.
El manzano silvestre puede recibir la poda en los meses de invierno, antes de la brotación del siguiente año, con ello se controla la producción y las ramas productivas (poda de formación), así como permite eliminar ramas o brotes cruzados o dañados.
A nivel ornamental, podemos evitar la poda salvo contadas ocasiones, donde queramos crear una forma o tamaño específico, o bien queramos eliminar alguna rama que molesta o está en contacto con otros árboles.
La mayoría de frutales, incluido el maguillo, puede sufrir el ataque de plagas y enfermedades de forma continua durante toda la campaña de desarrollo. De forma general, la aparición de enfermedades relacionadas con hongos y bacterias está fomentado por condiciones ambientales de humedad, no necesariamente con temperaturas altas.
Principales plagas
Principales enfermedades
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