Llega junio y tu jardín empieza a resentirse. El termómetro sube, el sol pega sin piedad y ese césped que lucía perfecto en primavera comienza a amarillear en las zonas más expuestas. Es la realidad que viven miles de jardineros cada estación: mantener una pradera bonita cuando hace calor es toda una batalla contra la naturaleza.
Pero aquí está lo interesante: con los cuidados correctos no tiene por qué ser así. No se trata de tener un don especial ni de regar todo el día como un loco. La clave está en entender qué necesita realmente la hierba cuando sube la temperatura y adaptar tu rutina en consecuencia.
Hemos reunido todo lo que necesitas saber para que tu jardín siga impecable estos meses: desde cuándo y cómo regar hasta qué altura de corte es la más inteligente, pasando por trucos para protegerlo del estrés térmico. Sigue leyendo.
Un repaso completo por las prácticas esenciales para mantener tu pradera saludable durante los meses más complicados del año.

Te sorprenderá lo mucho que cambia la rutina de mantenimiento cuando el termómetro sube. Aquí están todas las claves para conseguirlo.

El verano no tiene por qué ser sinónimo de jardín descuidado. Con paciencia y un poco de atención, tu pradera puede ser tu orgullo incluso en agosto.