
(Imagen/ Flickr: Alejandro Bayer)
Es un arbusto vigoroso que cultivado en un macetón puede llegar a medir hasta 2 metros.
Las hojas deben presentar un color verde intenso y brillante y una textura fuerte.
La variedad más conocida es la Variegata (con sus hojas con manchas de color crema).
Otras conocidas son la Octophylla o la Green Gold.

(Imagen/ Flickr: mauroguanandi)
Normalmente se reproduce por esquejes de tallo durante la primavera.
Se debe transplantar cuando las raíces de la planta sobresalgan. Si el ejemplar es joven es conveniente hacerlo cada año. Si la planta está muy desarrollada resulta difícil de manipular, lo mejor será renovar la capa superior de tierra cada primavera.

Cuidados: Necesita que la tierra esté siempre húmeda pero no encharcada. En invierno se debe regar poco, sobre todo si no está ubicada en un lugar muy caluroso.
Precisa de mucha luz pero no admite el sol directo. Lo ideal es colocarla en un sitio claro, aireado y resguardarla de los rayos solares y de las corrientes de aire.
La temperatura ideal es de 18 grados y, sobre todo, cuanto más estable sea.
Las hojas deben limpiarse con una esponja húmeda o con una ducha de agua tibia.
Plagas: Puede sufrir el ataque de las cochinillas y el pulgón lanígero. Si sucede, limpiar con un algodón y rociar con un insecticida.
Dato: Las especies de Cheflera que disponen de hojas de color verde dejan de crecer en ambientes a menos de 12º.
Curioso: Este arbusto tiene un gran valor ornamental, debido sobre todo a sus hojas verticiladas en forma de paraguas.