Si alguna vez has visto esas plantas colgantes que parecen estar hechas de bolitas verdes encajadas unas sobre otras, ya conoces el encanto de esta suculenta. Lo mejor es que prácticamente se cultiva sola, sin exigencias de riego constante ni cuidados complicados. Es de esas plantas que te hacen sentir como si tuvieras un don especial para la jardinería, aunque la realidad sea que ella está ahí, tranquila, creciendo sin pedir gran cosa.
Cada vez más gente busca plantas robustas y bonitas para balcones, macetas colgantes o esos espacios donde otras plantas se rinden antes de lo previsto. Esta es una opción que no te va a decepcionar, y además combina perfectamente con otras suculentas para crear composiciones que envidiarán tus visitas. Si tienes poca luz natural o riegas con la inconsistencia de quien tiene vida, aquí tienes tu aliada.
Te contamos todo lo que necesitas saber para que tu ejemplar crezca feliz: desde cómo plantarla hasta los trucos para que desarrolle ese porte colgante tan característico que la hace irresistible en cualquier rincón.
Un repaso completo sobre esta planta de hojas carnudas que se ha convertido en favorita de los amantes de las suculentas. Descubre sus características principales, sus necesidades básicas y por qué es tan fácil mantenerla viva incluso si eres principiante.

Aquí verás cómo potenciar tu composición de plantas colgantes juntando diferentes especies. Te sorprenderá lo fácil que es crear un efecto cascada espectacular en tu terraza o interior, jugando con texturas y tonos de verde.

Espera a ver cómo crece en los próximos meses. Es de esas plantas que te regalan pequeñas victorias cada vez que asomas a la ventana y ves que sigue ahí, frondosa y feliz, sin haber pedido casi nada a cambio.