
Imagen – Flickr/Maja Dumat

Imagen – Flickr/Maja Dumat
Si deseas decorar tu balcón o patio con esta suculenta, vamos a recomendarte que le des una serie de cuidados. Estos son:
La Ceropegia woodii es una planta que se puede tener en el exterior o en interior. Si se va a cultivar dentro de casa, se pondrá en una habitación donde haya mucha claridad, y también donde no haya corrientes de aire.
Además, es importante que la humedad ambiental sea alta para evitar que sus hojas se sequen. Esto se consigue por ejemplo colocando alrededor de la maceta algunos recipientes lleno de agua. No aconsejamos pulverizar sus hojas, ya que de hacerlo seguramente los hongos las infectarán y terminarán muriendo.
Solo de vez en cuando, cuando la tierra esté seca. Pero eso sí, cada vez que se riegue, no bastará con echar un poco de agua. Y es que con echarle solo un vaso, o ya ni digamos medio, solo las raíces más superficiales podrán absorberla. Las que estén más abajo, en cambio, seguirán pasando sed.
Por este motivo, es muy importante que, cada vez que reguemos, echemos la cantidad de agua suficiente hasta que salga por los agujeros de la maceta, o si está en el suelo hasta que este se empape bien.

Imagen – Flickr/manuel m. v.
Al igual que a todas las plantas suculentas, a nuestra protagonista le sienta bien que se la abone regularmente durante los meses cálidos del año, que es cuando crece. Para ello, se usarán fertilizantes para cactus y crasas (en venta aquí), y preferentemente líquidos para que la planta pueda absorberlo mejor. Asimismo, se han de seguir las indicaciones del fabricante, pues un error podría ser fatal.
La forma más rápida es por esquejes en primavera-verano. Simplemente has de cortar un tallo y plantarlo en una maceta con sustrato para suculentas que habrás regado previamente, y luego ponerlo en un lugar luminoso pero sin que le dé la luz directa. Para que el tallo no se caiga, puedes clavar un tutor o palito y sujetarlo a él.
Ve regando cada vez que la tierra esté seca. Así en el transcurso de unos 20 días empezará a emitir raíces. Pero déjalo en esa maceta hasta que haya enraizado bien, puesto que si la cambiases antes de tiempo podrían romperse las raicillas y tendrías que volver a empezar.

Imagen – Wikimedia/Mercewiki
Si tienes oportunidad de conseguir semillas, siémbralas en primavera o verano en una maceta más ancha que alta, y también con sustrato para suculentas (en venta aquí). Ponlas sobre la superficie, y échales un poco de tierra por encima. De este modo, no estarán tan expuestas a la intemperie y podrán germinar, algo que harán en el transcurso de pocos días si son frescas.
Es una planta muy resistente, aunque sí que hay algunas plagas que pueden afectarle, como las cochinillas, los pulgones y los caracoles. Las dos primeras las veremos en primavera y sobre todo en verano, que es cuando el clima estimula su ciclo biológico. Se pueden quitar con la mano o bien utilizando algodón o un pincel con agua sola o con unas gotas de alcohol de farmacia. Para los caracoles lo mejor es usar algún repelente natural como este.
Las enfermedades solo aparecen cuando se riega en exceso, y/o si se mojan las hojas a diario. Las raíces se podrían volver necróticas, y el follaje se llegaría a pudrir. Por eso, es importante regar solo cuando sea necesario, y en caso de haber síntomas, cortar las partes afectadas y tratar con fungicida que lleve cobre (en venta aquí).
La Ceropegia woodii es una planta que, debido a su origen, no tiene que estar en el exterior si la temperatura baja de los 15ºC. Pero esto no supone un problema puesto que se puede cultivar dentro de la vivienda.
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