
La técnica para reproducir tus plantas es fundamenta en la capacidad que tienen muchas plantas para propagarse a partir de la regeneración de sus partes seccionadas. Tallos, hojas o raíces pueden crecer y convertirse en un nuevo individuo independiente.
Se trata de una forma de reproducción asexual, es decir, la que necesita de un solo progenitor para dar origen a nuevos ejemplares, que serán genéticamente idénticos a él.
La parte más empleada es el tallo. Gracias a este método puede formar las llamadas 'raíces adventicias', nombre con que se denomina a aquellas que se desarrollan desde estructuras distintas a las propias raíces.

(Imagen/ Flickr: cogdogblog)
De tal palo...
También se puede anticipar el comienzo de la producción en algunas variedades, como pueden ser los árboles frutales. Pero la reproducción vegetativa tiene algunos inconvenientes.
Iguales, pero menos duraderas
Además, las nuevas generaciones nunca vivirán tanto tiempo como la madre; y el mismo proceso de reproducción implica herir a la planta porque será necesario cortar algunas de sus partes.

(Imagen/ Flickr: GollyGforce)
Tipos de reproducción vegetativa
2. Esquejes o estaquillas: Las partes que se utilizan son fragmentos de tallo, de rama lignificada, de hoja o de raíz. Desarrollan raíces nuevas muy rápidamente.
Algunos ejemplos:
Esquejes herbáceos: son los más sencillos. Tienen que hacerse al principio de la primavera o en pleno verano.
3. Injertos: consiste en un pegar un pedazo de tallo con yemas (injerto o púa) sobre el tallo de otra planta, (patrón o portainjerto). Se utilizan sobre todo en el cultivo de frutales y plantas ornamentales, y, a veces, también en plantas herbáceas.
La técnica es complicada y requiere unos mínimos conocimientos sobre los distintos tipos de injerto y su adecuación a cada especie.

(Imagen/ Flickr: Ben+Sam)
4. Acodo: hay que inclinar una rama hasta que haga contacto con el suelo y fijarla dejando la punta libre y levantada.
Se tiene que tratar con cuidado, porque hasta que eche raíces será muy frágil. Cuando se separe de la madre debe hacerse con un corte limpio.
5. Multiplicación por órganos de reserva: se puede hacer con tallos o raíces. En el primer caso, por medio de rizomas (tallos horizontales que crecen bajo la tierra), cormos (tallos subterráneos que almacenan alimento), bulbos (tallos subterráneos cortos rodeados de hojas gruesas) o tubérculos (engrosamientos subterráneos del tallo).
Se aplica en gladiolos, jacintos, lirios, etc... Las raíces se emplean en otras flores, como dalias o ranúnculos.