
En un rincón de la huerta tenemos sembrada una mata de perejil que nos proporciona suficiente cosecha para nuestro autoconsumo y para regalar a otras personas.
“Es el perejil de todas las salsas” decía la abuela para referirse de la persona que se entromete en todo, que siempre estaba presente y como protagonista.
Perejil, roseta basal
Petroselinum sativum, es una planta herbácea de la familia Apiaceae que se cultiva como hortaliza. Hay tres tipos de perejil, el de hojas rizadas (var. crispum), el de hojas lisas y de mayor tamaño (var. latifolium o gigante de Italia) y existe otro tipo de perejil (var. tuberosum) del que se aprovechan sus raíces.
Cultivamos la variedad de hojas rizadas y tamaño medio que también se conoce como perejil de huerta. Las plantas alcanzan entre 20 y 50 cm. Tienen un tallo erecto, compacto, estriado, glabro (sin pelo) y con ramificaciones desde la base.
Hoja de perejil

Mata de perejil
El perejil prefiere climas templados pero resiste el frío, se desarrolla bien en suelos profundos, ricos en materia orgánica y con un pH neutro o ligeramente ácido.
Un agricultor del pueblo nos regaló unas semillas de perejil. En el mes de junio elegimos una pequeña zona marginal de la huerta (medio metro cuadrado) bien soleada, resguardada y que no labramos anualmente. La cavamos con la azada para eliminar las malas hierbas y airear la tierra, así quedara suelta, sin terrones y mullida. Regamos con la regadera. Practicamos con la mano unos pequeños surcos longitudinales y allí colocamos las semillas por golpes, separados unos 15 cm. Cubrimos las semillas ligeramente con tierra y volvimos a regar.
Semillas de perejil

Perejil en invierno
El primer año, a finales del verano, ya cortamos ramas de nuestro perejil para autoconsumo. Las ramas se deben cortar antes de la floración, cuando tienen tres hojas verdaderas bien desarrolladas. Si regamos se favorece el rebrote y el crecimiento de nuevas ramas.
Cuando las hojas están demasiado maduras su color se vuelve amarillento. Las cortamos pero no las consumimos. 
Perejil para condimentar
Nosotros el perejil lo utilizamos en pequeñas cantidades, como condimento, para aportar sabor, color y aroma al elaborar numerosos platos. El sabor y el aroma del perejil es característico de esta hierba aromática.
Según la FEN, el perejil contiene proteínas, fibra, calcio, hierro, potasio, vitaminas A, folatos, tiamina, aceites esenciales (apiol y miristicina) y flavonoides (destaca la apiína, con efecto diurético). 
Perejil

Perejil de huerta
El perejil tienen su origen en Europa (algunos lo sitúan en la isla de Cerdeña) y su cultivo está ampliamente distribuido por la zona mediterránea. Ya en el imperio romano los gladiadores consumían perejil antes de los combates porque creían que les proporcionaba astucia y fortaleza.
El perejil se puede cultivar en casa en una maceta. Hay que procurar que tenga luz solar directa y que no le falte humedad. Esta opción de cultivo nos permite consumirlo inmediatamente después de cortado. Ya sé que a veces lo regalan en las fruterías, pero, siendo un cultivo tan sencillo y productivo, ¿no os parece interesante tener vuestro propio perejil fresco cultivado en casa?.