Dentro de la jardinería y horticultura nos encontramos con muchas variedades diferentes de tomate. En este caso vamos a hablar del reputado tomate muchamiel, muy conocido y cultivado en la Comunidad Valenciana por su excelente sabor en fresco para ensaladas.
En los últimos años se están llevando a cabo actividades de recuperación varietal y cruzamientos para conseguir semillas más resistentes pero que conserven todo el sabor y aspecto original del tomate.
Esta variedad de tomate tiene buena resistencia y condiciones de cultivo, y es habitual su siembra y cultivo en los meses de primavera, para recolectarla durante el verano hasta inicios de otoño, con la llegada del frío.
el tomate Muchamiel es una variedad tradicional muy conocida en la provincia de Alicante, y el típico cultivo de las huertas locales de primavera y verano. Es tan conocida debido a la gran calidad organoléptica de sus frutos, con el acostillado de la parte superior, con hombres verdes y parecido al tomate Raf, que le hace tan visible y atractivo.
Es considerado como un tomate de tamaño grande, donde con 2 frutos se puede hacer una ensalada para toda la familia, y con mucha carne en su interior.
Actualmente se intenta rescatar las variedades tradicionales y mejorarlas, por cruzamiento, para ofrecer resistencia a los principales virus que acusan el desarrollo del tomate:
retendemos introducir en estas variedades tradicionales la resistencia genética a las tres virosis más importantes:
Sin embargo, el objetivo final es mantener la calidad de fruto y su sabor original.

Rango de temperaturas
La temperatura ideal en el cultivo del tomate Muchamiel está comprendido entre 18 ºC y 30 ºC. A partir de aquí, se puede ampliar el rango con un buen desarrollo de la planta a partir de 15 ºC, con un techo máximo de 35 ºC, donde la fotorespiración (pérdida de agua), dificulta su crecimiento.
Por ello, hablamos de que Muchamiel es una variedad de tomate de primavera-verano, donde las temperaturas deben estar por encima de los 15 ºC para no tender problemas de crecimiento y polinización, donde no se producirán frutos.
Luz
La luz es un factor muy importante en el desarrollo del tomate, y su demanda es muy alta, como ocurre también con el resto de plantas de la familia Solanaceae (pimiento o berenjena, entre otros).
Por ello, se suele cultivar a pleno Sol, aunque no es del todo bueno para los frutos. Un exceso de insolación hace que se sobremaduren y aparezcan manchas, conocidas en el argot del agricultor como asolanado. Sin embargo, la abundante producción de hojas crea zonas de sombra en los frutos que evitan estas insolaciones, de ahí que la poda y el control de hojas sea importante.
Dependiendo de las condiciones de cultivo, se puede alargar el ciclo en cultivo de invernadero.
El cultivo de tomate, en general, es exigente en cuanto a la fertilidad del suelo. Prefiere textura arenosa y limosa, con suelos profundos y buen drenaje. Para su cultivo, se exige un mínimo de 1,5% de materia orgánica, siendo el óptimo de 2% en adelante.
Aporte de nitrógeno según concentración de materia orgánica (%) y textura de suelo:
Si no conoces la textura de tu suelo, visita nuestro artículo sobre cómo conocerla.
La frecuencia ideal de aplicación de agua, para una situación general de primavera y verano caluroso es la siguiente:
A partir de aquí, analizaremos la humedad del suelo justo antes del siguiente riego. De esta forma estableceremos de forma óptima la periodicidad en el aporte de agua. La planta joven necesita la misma frecuencia de aplicación pero con menor cantidad (aproximadamente el 50% de las cantidades señaladas).
El tomate Muchamiel, por la gran producción de frutos, su tamaño y la carne de interior, es exigente en cuanto al aporte de fertilizantes. Para su aporte, se suelen distinguir 3 fases bien diferenciadas en cuanto a la cantidad de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K).
Una forma de controlar la cantidad de sales que aportamos junto con el agua de riego es medir la conductividad. Para la fertilización a partir de este método en el tomate Muchamiel nos fijaremos en la siguiente tabla.
Plan de abonado con fertilizantes inorgánicos
1. Tomate sin producción de frutos
2. Tomate en plena producción
Semillas Hortícolas - Tomate Muchamiel - Batlle
Variedad de mercado de ciclo medio y excelente productividad. Crecimiento indeterminado y vigorosas. Frutos de color rojo, cuello verde, forma globosa acostillada
Forma de cultivo: Cultivo al aire libre. Siembra: Según la zona y ciclo de cultivo deseado va de Diciembre a Mayo
El trasplante se realiza a los 60-80 días a un marco de 100x35 cm
Siembra: de Febrero a Mayo Cosecha: a partir de 4 / 5 meses
Ver imagen
El tomate Muchamiel tiene mucha fuerza en el crecimiento, por lo que esta variedad tradicional suele sujetarse con cañas o tutores en forma de cuerdas, de forma que los pesados frutos pueden descansar y se reduce el número de tallos partidos.
Para los ramos inferiores, muchos frutos suelen apoyarse directamente en el suelo, por lo que a fin de evitar que puedan pudrirse por estar en contacto con el suelo húmedo, podemos colocar un mantillo de paja o arena con el fin de evitar una posible pudrición de frutos.
El tomate Muchamiel requiere las mismas exigentes de mantenimiento y poda que otras variedades, aunque todo dependerá del tamaño final que queramos de fruto. Más tallos hacen que la producción de ramos aumente y, por tanto, disminuya el tamaño final de sus frutos.
Además, con la poda iremos eliminando las hojas inferiores conforme vayan madurando sus frutos, ya que cuanta más incidencia de luz, mayor rapidez en la maduración.
Para más información, consulta nuestro artículo sobre la poda del tomate para conocer qué ramas podemos eliminar y destallar para regular el crecimiento de la planta.
Consulta la información en nuestro artículo sobre plagas del tomate.
Consulta la información en nuestro artículo sobre enfermedades del tomate.