En el artículo de hoy aprenderemos a germinar un hueso de aguacate (palta). Nuestro aguacate, con el tiempo, se convertira en un árbol muy bonito, de origen tropical, muy agradecido y que nos dará una sombra estupenda y, siempre que realicemos unos cuidados básicos y algún que otro injerto, nos brindará unos estupendos frutos con propiedades maravillosas.

Cómo germinarlo
Después de disfrutar de este beneficioso fruto procederemos a limpiar la semilla. Una vez tengamos el hueso totalmente limpio, buscaremos un lugar cálido y que tenga luz durante todo el día, pero evitaremos el sol directo (a los aguacates les encantan los ambientes cálidos y húmedos, pero el sol directo puede los llegar a dañar seriamente, sobre todo, en su etapa más joven).
A continuación, le clavaremos a nuestro hueso de aguacate 3 palillos y lo dejaremos en un recipiente suspendido en el agua, nos tendremos que asegurar que toda la parte inferior de este queda sumergida. También nos aseguraremos de que el hueso esté hacia el lado correcto puesto que la parte del hueso que tiene que quedar hacia arriba tendrá que ser puntiaguda y, la inferior, más plana, una comparación sencilla sería la forma de un huevo.
La inactividad de nuestro hueso podrá durar de 3 a 6 semanas, tendréis la ligera impresión de que no ocurre nada, pero tenemos que armarnos de paciencia porque le costará mucho pero, con el tiempo, veremos como surgen las primeras raíces.



