Hoy quiero compartir contigo una guía para que plantar lavanda en el huerto o jardín sea todo un éxito. Realizo esta guía porque me la han pedido muchos suscriptores en más de una ocasión a raiz de ver lo estupenda y grande que esta la lavanda en mi huerta.
A continuación voy a contarte los cuidados básicos en cuanto a tierra, horas de sol y tipo de suelo, pero también algunas curiosidades y por qué razón es una buena idea incluir esta planta aromática en tu huerto o jardín.
El Sustrato
El sustrato o tipo de tierra para la lavanda puede variar mucho, ya que se trata de una planta muy resistente y rústica. Entre sus cualidades podemos destacar su capacidad de adaptación a todo tipo de suelos. Tiene preferencia por suelos sueltos con materia orgánica y un buen drenaje.
Riegos
Pese a lo que puedas leer en muchos sitios la lavanda no precisa muchos riegos, más bien yo diría todo lo contrario puesto que es una planta que crece muy bien con la escasez de agua. Por el contrario, con un exceso de agua se pudren las raíces con mucha facilidad.
Temperaturas
Como ya mencioné antes es una planta realmente rústica y adaptable aunque prefiere climas templados con inviernos suaves. Por lo tanto, pese a que la temperatura idónea para la lavanda ronda entre los 15 y 30ºC, esta puede soportar perfectamente temperaturas inferiores a los 10ºC. Así que, como he dicho con anterioridad, la lavanda es una planta muy versátil.
La Poda
Podar nuestra lavanda no es algo muy común pero, si no se mantiene un tamaño adecuado, esta planta tiene tendencia a invadir el espacio de otras plantas. Por lo tanto es una buena idea podarla en primavera. Además, gracias a la poda mejoraremos la aireación y evitaremos la aparición de enfermedades.
Reproducir la planta
Es interesante saber que se puede reproducir por esqueje de una forma muy sencilla y efectiva. Es importante que los trozos a esquejar tengan entre 10 y 15 cm de longitud y sean de primer año. También se puede sembrar y no suele dar ningun tipo de problema.
