Las palmeras son visualmente muy diferentes a cualquier frutales o árbol, y esto también se aplica a su sistema radicular. Por eso, viene bien conocer cómo plantar una palmera en cualquier sitio de nuestro jardín, con algunos consejos prácticos para que se adapte al suelo lo más rápidamente posible.
Sus raíces globosas y la forma esférica del sistema radicular implica pequeños cambios cuando realizamos el hoyo de plantación, el aporcado de tierra y los primeros riegos de asentamiento.
En este artículo te contamos brevemente los principales consejos para plantar una palmera en tu jardín.
La mayoría de palmeras que podemos encontrar en un vivero, de todas los tipos que hay, vienen en macetas con sustrato.
Sin embargo, también podemos encontrar, especialmente las de mayor tamaño, con raíces desnudas en bolsa, directamente para trasplantar en el jardín.
Es habitual su uso decorativo en el jardín, especialmente en zonas costeras o alrededor de las piscinas, ya que no pierden las hojas y no suelen ensuciar el agua, salvo las que emiten flores y frutos, como las palmeras datileras.
He aquí los siguientes consejos para plantar una palmera:
Hoyo de plantación: debemos cavar un agujero bastante profundo, de al menos 40 cm, dejando al menos 30 cm a lo ancho del cepellón. Apoya sus raíces con mucho cuidado directamente en la base del suelo, siempre con un poco de tierra suelta en la parte inferior del agujero.
Materia orgánica: es recomendable aplicar 4 o 5 kg de materia orgánica o compost vegetal en el hoyo de plantación, mezclándolo bien con la tierra hasta crear un sustrato uniforme. De esta manera, le ayudaremos a la palmera a formar nuevas raíces.
Hidratación: justo después de plantar, aporta 10 litros de agua para ejemplares pequeños (50 cm de altura) y 20 litros de agua para ejemplares grandes. Deja que el agua penetre bien por toda la superficie radicular para favorecer su instalación y evitar cualquier tipo de estrés.
Guía de crecimiento: conforme vaya formando el tronco, especialmente en especies de palmeras de tronco delgado, fíjate que desarrolla un crecimiento vertical. De lo contrario, utiliza una guía en base a un palo de madera y ata tu palmera para corregir la desviación. 
Para plantar una palmera, la mejor época del año es cuando haya movimiento de savia. Son especies muy resistentes y en cuanto detectan un poco de humedad en sus raíces, empiezan a emitir nuevas hojas rapidamente.
El mejor momento del año es a inicio de primavera y durante el verano, evitando temperaturas muy calurosas.
Las palmeras no necesitan condiciones altas de humedad en el suelo, por lo que cualquier suelo con buen drenaje, suelto y poroso es bienvenido.
Para plantar palmeras en suelos arcillosos, busca mezclas con arenas y materia orgánica para mejorar la oxigenación del medio. De lo contrario, un drenaje pobre puede pudrir las raíces.
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Los riegos de las palmeras son muy moderados. En las épocas de mayor calor (final de primavera y verano), se riegan 1 o 2 veces máximo por semana.
Las palmeras de grandes dimensiones suelen regarse con riego por goteo, colocando un emisor por planta (4 a 8 L/h) y riegos de 1 hora, aproximadamente.
En otoño e invierno, bastará con regar 1 vez cada 15-20 días.
Para facilitar el trasplante de una palmera, podemos aplicar algunos fertilizantes y estimulantes que generan nuevas raíces.
Recomendación para estimular la formación de nuevas raíces en las palmeras:
Pasadas varias semanas de la plantación de la palmera, podemos recurrir a cualquier abono líquido para palmeras, alto en nitrógeno, tal como una mezcla NPK 8-3-5 con micronutrientes.
La dosis de uso es de 1 ml/L de agua de riego, aplicado en 1 riego cada 2 semanas desde marzo a septiembre.