Ya habíamos escrito un post relacionado a las plagas, queríamos expandirnos un poco mas pero si no leíste el anterior te recomiendo hacerlo haciendo clic ACÁ
En primer lugar, antes de abordar los diferentes métodos de control, es necesario definir qué entendemos por plaga.
Cuando un ser vivo, insecto, hongo u otro produce daño en nuestras plantas, lo primero que buscamos es cómo eliminarlo. Sin embargo, esto no nos garantiza que la misma plaga u otras vuelvan a aparecer en nuestro huerto.
Todos los organismos vivos son parte necesaria de la naturaleza, cada uno de ellos tiene una función irreemplazable. Ahora bien, cuando por algún motivo alguno de ellos se reproduce en forma desproporcionada, es cuando aparecen los problemas, y pueden causar graves daños en nuestros cultivos. Esto es común en la agricultura, pero no suele suceder en ecosistemas naturales, debido a que las poblaciones se controlan unas con otras alcanzando cierto equilibrio a través del tiempo, sin sufrir grandes fluctuaciones.
Una plaga es, por lo tanto, un ser vivo que ha quedado sin control, alcanzando un elevado nivel poblacional, rompiéndose así el equilibrio con la naturaleza. Hay que tener en claro que no todo organismo vivo presente en nuestro huerto es una plaga, ya que muchos de ellos son excelentes controladores biológicos, como por ejemplo las “vaquitas” o “mariquitas”, insectos pertenecientes a la familia de los coccinélidos, que realizan un control muy eficiente de los pulgones.
Al realizar un huerto orgánico, lo que debemos intentar lograr es crear las mejores condiciones para que todos sus elementos se encuentren en equilibrio, y que los mismos seres vivos se puedan controlar unos a otros.
Existen diversos métodos de control de plagas, los principales para el biohuerto son:
Es una técnica sencilla que consiste en recoger manual y oportunamente, larvas, insectos, caracoles, mariposas, babosas, etc. para destruirlos. Es una técnica laboriosa, pero si cada día dedicamos algunos minutos a observar nuestro huerto con cuidado, podremos detectar los problemas cuando recién comienzan, y por lo tanto será más sencillo corregirlos.
Es la utilización de prácticas agrícolas, tendientes a prevenir o controlar ataques de plagas.
Algunas de estas técnicas son:
Es un método que utiliza las reacciones y comportamiento de las plagas para su control. Con este método se usan las trampas atrayentes o repelentes.
Durante la noche muchos insectos son atraídos por la luz, siendo la luz violeta o “luz negra” la más efectiva. Una vez atraído se le hace caer en una trampa, que puede ser un recipiente con agua o aceite.
La distancia que se recomienda entre trampas es de 50 cm.
Las trampas de luz deben ser colocadas a una distancia no mayor de 5 m entre ellas, y preferentemente, en el perímetro del biohuerto.
Son muy efectivas especialmente para moscas blancas, pulgones y trips.
Se puede fabricar fácilmente, armando una especie de cartelito amarillo (plástico del
frasco de las lavandinas va perfecto) de 30 por 30 cm, colgado a una altura de 50 cm de forma vertical.
A este cartel se le debe colocar alguna sustancia transparente y pegajosa, para que los insectos queden atrapados, como por ejemplo, aceite o miel.
Consiste en hacer trampas con sustancias nutritivas, como por ejemplo azúcar y cerveza, para atraer insectos. 
.
Es la reducción de plagas mediante la acción de enemigos naturales. Estos pueden ser parásitos, predadores o patógenos.
El control biológico es natural cuando el hombre no interviene, artificial cuando el hombre participa en la cría y liberación de controladores.
La mayoría de los parásitos son pequeños (avispas, moscas, etc.). Estos necesitan de otros insectos (huésped) para reproducirse y cumplir su ciclo biológico. Ponen sus huevos en el insecto huésped, que al eclosionar expulsa una larva, provocándole la muerte.
En la naturaleza muchos animales se alimentan de otros y también de huevos, larvas, pupas o de adultos.
Entre los predadores tenemos: reptiles, sapos, aves, ácaros, insectos, escarabajos, etc.
Otros grandes depredadores, que ya mencionamos previamente, son las “mariquitas”. Son muy eficientes en el control de pulgones (adultos y huevos), mosca blanca y larvas de pequeñas mariposas.
Entre los patógenos más importantes se encuentran los virus y bacterias, quienes actúan causando malestar a los insectos, larvas, langostas, queresas, gorgojos, produciendo una muerte masiva.
La bacteria más conocida es el bacilo Bacillus thuringiensis, que en la actualidad se encuentra comercialmente con los nombres: Dipel, Thuricide, Bactospeine, que actúan biológicamente sin contaminar el medio ambiente. Reciben el nombre genérico de Bioinsecticidas.
Hay muchas enfermedades producidas por diversos hongos, bacterias o virus que afectan a las plantas haciendo daños en los cultivos y en las hortalizas almacenadas.
Cuando una planta está en estado avanzado de enfermedad, ya no se puede sanar, por lo que es sumamente importante la prevención de las mismas. Debemos tomar todos los cuidados necesarios para que en la huerta no existan las condiciones favorables para el desarrollo de enfermedades.
¿Te gusta este post? Pega, Comparte y Comenta 
Te dejamos paso a paso lo que tenes que tener en cuenta para realizar tu huerta
Cómo realizar una huerta desde cero