Las berenjenas ecológicas a la plancha son una de mis debilidades culinarias. Ya falta poco para disfrutar de ellas, pero antes conviene realizar una poda en las plantas de berenjena para que no crezcan de una manera asilvestrada y ofrezcan frutos dispersos, irregulares y de tamaño reducido.

Con la poda conseguimos equilibrar la planta, es decir, mantener una cierta armonía y proporción entre sus partes verdes y la producción de flores y frutos.
Además de retirar los brotes o chupones que crecen entre los tallos y las hojas (brotes axilares) y los que salen de la base del tronco, es conveniente realizar una poda de hojas.
La berenjena es una planta muy frondosa, las hojas cubren gran parte de las plantas impidiendo que la luz llegue a frutos y flores creando cierta humedad ambiental en el interior.
Para mejorar esta ventilación eliminamos las hojas dañadas y en mal estado, las que permanecen por debajo de la primera cruz o bifurcación del tallo principal, así como las que puedan entorpecer la entrada de luz o facilitar las tareas de cultivo.

