La Corona de Cristo, o también llamada Corona de Espinas, es una planta, originaria de Madagascar. Es un arbusto espinoso, que tiene una estatura aproximada de 3 a 4 pies (1 metro y medio) aproximadamente. Se cree que su nombre se debe a que fue utilizado para hacer la corona de espinas que utilizó Jesús cuando fue llevado a la cruz.

La Corona de Cristo, presenta algunas características muy particulares, entre las cuales destacan:

La Corona de Cristo es una planta que por su vistosidad y belleza puede ser usada para decorar interiores de las viviendas e incluso los jardines.
Posee flores de formas muy variadas y no requiere mayores cuidados, sin embargo el riego y el calor, son necesarios para su preservación.
Por otro lado, se sabe que es una planta tóxica, pero utilizada con cuidado y en pequeñas dosis, puede tener ciertas propiedades tonificantes, diuréticas y astringentes.
Para personas que presentan infecciones en la orina, diarreas o hipertensión, se puede preparar infusiones y tomarlas, pero teniendo cuidado de no exceder la cantidad, ya que puede ocasionar efectos secundarios. También es utilizado como tratamientos en pacientes que padecen arteriosclerosis.
Es una planta que es muy fácil de cultivar. Puede resistir la exposición a los rayos solares, pero también puede ser cultivada en lugares que estén un poco sombreados.
Puede cultivarse en jardines o macetas, pero es delicada ante las bajas temperaturas. También es importante tener en cuenta la cantidad de humedad que reciba la planta, que debe ser moderada. Una vez que la flora hace su aparición, es conveniente regar al menos una vez por mes.
Es necesario abonarla en la época de primavera, para que crezcan mucho más saludables. En cuanto a la reproducción, la planta lo hace de forma espontánea, utilizando los esquejes. Sí se busca aumentar el número de ellas, sólo bastará con sembrar una rama para que prenda al cabo de unos días.
Es importante realizar los cortes de las ramas con un objeto filoso y previamente desinfectado para no contaminar a la planta.
Este tipo de planta no genera mayores inconvenientes a la hora de realizar sus cuidados, sin embargo se debe tomar en cuenta algunos factores climáticos para su correcto mantenimiento que se detallan a continuación:
Es vital para la planta estar en contacto directo con los rayos solares, ya que el frío extremo la puede afectar. Existen algunas especies que pueden permanecer bajo la sombra, pero por lo general no son tan floreadas como las que tienen buena iluminación.
Lo recomendable, es regar la planta de forma moderada, ya que no necesita de tanta agua para sobrevivir. Es una planta que no necesita tanto riego porque es resistible a la época de sequía. Es mejor que pueda regarse de manera natural utilizando el agua que proviene de la lluvia.
El drenaje es muy importante, por esto hay que asegurarse de que el lugar donde será sembrada no se inunde con facilidad.
Para podar la planta, hace falta una tijera de jardinería profesional y de esta manera adaptarla al tamaño más adecuado. Por ser una planta con una función más decorativa, se debe evitar que crezca demasiado porque perderá parte de su estética y belleza.
En cuanto al grado de toxicidad que presenta la planta, es recomendable tener en cuenta lo siguiente:

Aunque es una planta que no necesita ser abonada, debido a su resistencia, ya que es capaz de vivir en climas y suelos muy áridos. Si se va a realizar el abono, se debe tener cuidado del tipo de tierra que se vaya a utilizar, tomando en consideración el correcto drenaje, para que la planta reciba los nutrientes adecuados para su crecimiento y desarrollo.
Las plagas que atacan este tipo de plantas, no ocasionan mayor daño, ya que son muy resistentes a ellas. La más común, es la conocida con el nombre de cochinilla, la cual se deposita en las hojas.
No son víctimas de enfermedades raras y poseen un maravilloso escudo de protección que repele a cualquier tipo de plaga e insectos. Es el látex existente en las espinas y tallos. Lo único que puede afectar a la planta, es el exceso de agua, que puede causar daños irreversibles a las raíces, que terminen por pudrirlas.
Sin embargo, con los debidos cuidados, esta planta puede conservarse durante muchos años en perfectas condiciones, previniendo los riesgos antes mencionados