
La arveja (Pisum sativum), como se conocen en Argentina, pertenece a la familia de las leguminosas. También se las conocen con otros nombres como guisante o chícharo en otros países.
Si estas leyendo esto, seguramente queres saber cómo sembrar arvejas en la huerta, y te enseñare como hacerlo a lo largo de todo el post.
Empecemos por el principio
En la antigüedad, las leguminosas, entre otros alimentos, formaron parte de los primeros cultivos realizados por el hombre, además de haber sido base de la alimentación humana durante siglos.
Tanto las arvejas, como lentejas y garbanzos fueron los principales ingredientes de las comidas que alimentaron a la civilización egipcia, a lo que se sumó tiempo después las alubias blancas, procedentes del Nuevo Mundo.
Es por ello que se terminó enmarcando en los registros históricos como uno de los cultivos más antiguos de la humanidad, encontrándose referencias escritas que se remontan a más de 7000 años aC.
Posteriormente, se fueron extendiendo a otras regiones y se adaptaron a diferentes características climáticas en todos los continentes
Hay arvejas de grano verde y amarillo, liso y rugoso, destinadas al consumo en fresco como grano seco remojado, o para forraje.
Éstas pueden clasificarse de acuerdo a la foliosidad, al color del grano, a la textura o en función del destino comercial del producto.
En las variedades de arveja hay que tener en cuenta las siguientes características:
Los guisantes están contenidos en las vainas y éstas pueden portar entre 4 y 10 unidades.
El suelo no debe estar apelmazado, debe estar suelto para facilitar el crecimiento de las raíces. De ser necesario aportar compost para abonarlo y mejorar su textura.
La arveja no requiere suelos muy fértiles pero si necesita una cierta cantidad de nitrógeno al inicio del cultivo, cuando las jóvenes plantas aún no pueden obtenerlo de la atmósfera, por este motivo es bueno sembrarlos donde hubo otra leguminosa, por ejemplo, donde hubo habas.
Este será el momento de corregir también el pH ―si fuera necesario― aportando estiércol, compost o turba para hacerlo más ácido y cal o ceniza de madera para hacerlo más alcalino.

Aunque la siembra de arvejas puede realizarse en cualquier época del año, si estas en Argentina conviene hacerlo en los meses de otoño (Abril-Junio) en zonas templadas y en zonas frías (Julio-Agosto), luego de las heladas o nevadas.
En condiciones óptimas de temperatura y humedad la semilla germina entre 1 y 2 semanas.
Sus temperaturas óptimas rondan entre los 15 a los 22 ºC. Con temperaturas por debajo de los 8 ºC la planta deja de crecer y se detiene su desarrollo.
Otro requisito fundamental sobre como plantar arvejas es la necesidad de un ambiente con gran luminosidad, ya que requiere de 5 a 9 horas de sol al día para favorecer su crecimiento.

Es un cultivo muy fácil de sembrar, por lo que se recomienda hacerlo en la tierra directamente.
La planta de arvejas no requieren de mucho espacio por lo que es apto para siembra en maceta perfectamente.
Riego: Las arvejas no exigen una alta demanda de agua, ni soporta los encharcamientos. Lo ideal es proveerles del agua justa y necesaria durante todo el desarrollo de la planta. Durante el periodo de floración, las plantas necesitarán mayor aporte de agua para el correcto llenado de los granos.
Para evitar hongos y enfermedades debe regarse en la tierra evitando mojar las hojas. Lo ideal seria riego por goteo.
Tutorado: El entutorado en la planta de arvejas será necesario en las variedades de enrame y su ejecución difiere bastante del entutorado del tomate, ya que los guisantes tienen zarcillos con los que se irán agarrando, sin necesidad de atarlos como hacemos con los tomates.
Debemos tener en cuenta que si bien estos zarcillos intentaran sujetarse, solos difícilmente se van a agarrar a las cañas de entutorado por ser demasiado gruesas, por este motivo es recomendable usar cañas o palos más finos o por ejemplo, unas cañas en las puntas con alambres horizontales sujetos a éstas, y dejar que los zarcillos agarren dichos alambres.
Se suelen colocar cuando ya han germinado y la planta tiene una altura de unos 10-15 cm. Simplemente habrá que acercar las plantas a los alambres o malla para ayudarlas a encontrar su sujeción.

Dependiendo de la variedad que cultives y de las condiciones que la planta haya tenido durante el cultivo, podemos empezar a cosechar las arvejas a partir de los 100 días. Aunque hay variedades que pueden demorarse otros 40 ó 50 días más.
Para saber que las arvejas están listas para cosechar, solo tenes que palpar las vainas con delicadeza y notar los bultos de los guisantes formados.