
Hoy voy a contarte cómo ha sido mi primera experiencia con el cultivo de calçots.
Esta aventura comenzó en el mes de septiembre, después de unas vacaciones por las playas de Cambrils, Cataluña, España.
Soy de esas personas que cuando viajo aprovecho para recorrer mercados de alimentación y viveros y así poder conocer los productos autóctonos y km 0. Fue así como en un vivero me aprovisioné de los populares calçots catalanes con la finalidad de experimentar su cultivo en mi huerto en La Rioja.
Aquellos que no son de la zona donde esta hortaliza es popular se preguntarán qué son los calçots. Pues vamos a conocerlos un poco.
Los calçots son una variedad de cebolla dulce típica de la región de Cataluña. Su forma se parece a un cruce entre cebolla y puerro. En realidad, es una cebolla de forma larga y blanca que posee un sabor muy suave y dulce. Pero, por otro lado, su forma de cultivarla se asemeja a los cuidados que requiere el puerro.
Basándome en los consejos de la gente acostumbrada a cultivar los calçots, realicé los siguientes pasos:


La forma tradicional de cocinar los calçots es a la brasa. Para hacerlo, simplemente debes colocar los calçots en una parrilla o barbacoa, y asarlos a fuego medio durante unos 10-15 minutos, hasta que estén tiernos y dorados por fuera. Después, se pelan y se comen acompañados de una salsa especial llamada “romesco”.
Otra opción es cocinarlo en casa a la plancha. Quedan muy bien y se hacen bastante rápido.
Además de su delicioso sabor, los calçots tienen numerosas propiedades nutricionales, ya que son ricos en fibra, vitaminas A, C y E, y minerales como el calcio, el hierro y el magnesio.
La calçotada es una fiesta tradicional de Cataluña, España, que se celebra en los meses de invierno, generalmente entre enero y marzo.
Esta es una fiesta muy popular en la región de Cataluña y a menudo se celebra al aire libre o en restaurantes especializados en esta tradición. Durante la fiesta, se asan los calçots en una parrilla hasta que éstos estén tiernos y con la piel quemada. Luego, se pelan y se comen con una salsa llamada “salsa romesco”. Además de los calçots, en una calçotada típica también se sirven carnes a la brasa y otros platos tradicionales catalanes.
Esta celebración es muy social y a menudo se disfruta en grupo, con amigos y familiares, y es una oportunidad para disfrutar de la comida y la compañía en un ambiente festivo.
La calçotada es una tradición arraigada en la cultura catalana y una forma deliciosa de experimentar los productos de la huerta, la gastronomía y la cultura de la región.
Calçotada en Bràfim, provincia de Tarragona. Sílvia Martín, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons
Y, por último, te dejo un video que hice el día que los sembré en mi huerto.
Si te ha sido útil este artículo, ayúdame comentándolo y compartiéndolo ¡Gracias!
Facebook Twitter Pinterest Instagram YouTube
¿Deseas recibir los artículos por email? · Sí, quiero suscribirme a la Newsletter