
La kale (Brassica oleracea) es una berza o col rizada similar a otras coles y por tanto de la misma familia que coles, repollos, brócolis o coliflores por ejemplo (familia Crucíferas), que podemos cultivar en el huerto de forma sencilla.
Sus múltiples propiedades nutricionales la han puesto de moda últimamente y algunos hablan de esta col rizada como un superalimento.
Si aun no la conoces, te contamos cómo cultivar kale en tu huerto urbano para que puedas disfrutar de sus múltiples beneficios en tu cocina.
La kale es una col rizada de unos 40 cm de altura, característica por sus hojas verdes rizadas, que no forman cogollo o repollo sino que crecen alrededor del tronco central, cosechándose hoja a hoja. Esta forma de recolección la convierte entre mis coles favoritas para cultivar en macetas, ya que se disfruta mucho más que cuando plantas una coliflor o un repollo, por ejemplo, que tienes que esperar 5-6 meses para cosecharlo y después se acabó. La kale se adapta al cultivo en macetohuertos y su cosecha escalonada permite incorporarla a distintos platos durante todo el invierno.
Es un cultivo perfecto para regiones frías y templadas y es resistente a las heladas y escarchas invernales. En España las zonas del norte peninsular, con temperaturas suaves todo el año y del centro peninsular, con inviernos fríos, así como las zonas de montaña, son las más adecuadas para cultivar kale en el huerto con éxito.
Cómo sembrar kale en el huerto ecológico
Existen diversas variedades de kale aunque todas comparten su forma de siembra y cultivo.
Si vas a cultivar en macetas estás de suerte, existe una variedad de kale más compacta, ideal para cultivar en macetas de tan solo unos 25 litros de sustrato. Elige en este caso la Kale Dwarf Green Curled.
Si vas a cultivar en bancales sobre el terreno cualquier variedad será apropiada para este espacio. La Kale Westland Winter es una buena alternativa.



Y ahora vienen las diferencias, si lo vas a trasplantar…
… en macetas, trasplanta una plantita de kale por maceta de unos 20-25 litros (como mínimo) de sustrato rico en materia orgánica.
… sobre el terreno, coloca tus plantas de kale a una distancia de unos 40 cm entre cada planta y unos 60 cm entre cada fila. De este modo podrás cultivar unas 6 plantas de kale por metro cuadrado de terreno.
Mantén la humedad del sustrato o del terreno hasta que las plantan arraiguen correctamente. Sabrás que el trasplante ha sido un éxito cuando empieces a observar nuevas hojas en la parte superior de cada planta.
Otros aspectos importantes del cultivo de kale
Clima: La kale es un cultivo típico del otoño y el invierno, que prefiere climas templados y fríos con una temperatura óptima de cultivo entre los 10 y los 20ºC, si bien soporta las heladas del invierno. Lo que no le gusta al kale es el calor y la sequía.
Si deseas plantarla en pleno verano, como yo, que el ansia por tenerla a punto esta temporada no me ha dejado esperar más, ubícala en zonas sombrías, orientadas al norte, ya que la gusta la luz pero no las temperaturas elevadas. Se desarrollará bien si vives en zonas templadas o frías.
Suelo y nutrientes: La kale como el resto de coles es muy exigente en nitrógeno, por lo que debemos realizar un aporte de humus de lombriz o compost cada mes o dos meses durante su cultivo, para asegurarnos de que posee los suficientes nutrientes para seguir desarrollándose adecuadamente. En caso de no hacerlo las plantas de kale estarán poco desarrolladas con el paso de los meses y la cosecha será escasa.
Riego: es importante mantener la humedad del sustrato o terreno, ya que no soporta la sequía pero sin encharcarlo porque podrían pudrirse las raíces. El riego es importante sobre todo al principio del cultivo, hasta que las temperaturas del día disminuyan.
Cómo cosechar kale
La kale desarrolla sus hojas a lo largo del tronco principal sin formar repollo. Por tanto, la forma de recolectarla es hoja a hoja, desde las hojas inferiores a las superiores, dejando siempre unas cuantas hojas en la parte superior del tronco, para que la planta continúe desarrollándose y echando hojas. El primer año de cultivo recogerás las hojas y el 2º año echará flores y semillas.

Podrás recolectar las primeras hojas aproximadamente a los 4 meses desde la siembra o 3 meses desde el trasplante y la cosecha se prolongará durante varios meses si sembraste varias plantas de kale de forma escalonada.
Un último consejo, si cosechas las hojas de kale en invierno, después de que las plantas hayan soportado la primera helada, las hojas se volverán más dulces y será más apetecible consumirlas crudas en ensalada.
Combatir las plagas de la kale en el huerto ecológico
La kale es un cultivo que presenta pocos problemas.
La plaga más común que afecta a esta col rizada es la misma que para el resto de sus parientes más cercanos, se trata de las orugas de la col, que se alimenta de sus hojas. La mejor forma de eliminarlos mediante un tratamiento ecológico es Bacillus thuringiensis, un tratamiento biológico que elimina las orugas y gusanos del huerto.

Ocasionalmente pueden aparecer pulgones, lo que es síntoma de un exceso de abono nitrogenado. Para eliminar los pulgones lo mejor es emplear un tratamiento a base de jabón potásico.

Y quizá encuentres caracoles y babosas en época de lluvias por un exceso de humedad sobre el terreno. Existen múltiples métodos ecológicos para combatir los caracoles y babosas del huerto, siendo el más efectivo el Ferramol antilimacos aunque si lo prefieres puedes echarlos al puchero!


Foto de Rosilet Mejía Blog Sugg-r and some salt
Simplemente añadir un puñado de hojas a zumos y batidos vegetales, ahora que los Smothies están tan de moda te permitirá aprovechar todas sus propiedades nutricionales.
También puedes cocinarlas levemente al vapor o saltearlas al wok, incorporarlas a caldos de verdura o en purés.
Una forma sencilla de prepararlas como acompañamiento es hacer unos chips de kale al horno.
Si buscas un plato más tradicional la kale se consume en Alemania, durante el invierno y en torno a la Navidad, siendo sencillos de preparar los platos de kale con salchichas ahumadas. Así que ya puedes hacer “kale a la alemana”.
Y sin cruzar fronteras, en España, la col rizada es típica de algunas zonas del Pirineo donde se incorpora a un plato propio del invierno llamado Trinxat de col que incorpora patatas y beicon o panceta al plato y que con permiso de nuestros familiares catalanes vamos a probar a elaborar. Ya os enseñaremos el resultado. Buen apetito!