
Hace años, en las huertas de esta zona era habitual que en algunas de sus lindes los dueños tuvieran un melocotonero. Al dejar de cultivar y de regar se han perdido la gran mayoría de estos árboles.
Los melocotoneros producen melocotones, tienen su origen en China y Persia, desde allí pasaron a Grecia y Roma, en la Edad Media ya se cultivaban en Europa y desde aquí llegaron a América.
Melocotonero en la linde
Los melocotones son pequeños árboles caducifolios, Prunus persica (L.) de la familia de las Rosáceas. Nosotros tenemos tres en producción.
Los cuidados y labores (poda, riego, etc.) para el cultivo de melocotones son los mismos que os contamos en la entrada de los briñones.
Para su correcto desarrollo vegetativo necesitan estar expuestos a la luz solar directa, prefieren zonas abrigadas y que el terreno no se encharque.
Estos árboles producen fruta pronto, en dos o tres años, pero su vida es corta, no suelen pasar de los 15 años. La alargamos si pintamos con cal el tronco y las ramas principales que estén expuestas al sol y a las heladas.
La corteza es lisa, de color ceniciento y se desprende en láminas.
Troncos joven y viejo de melocotonero

Pequeños melocotones
Las hojas son alargadas con forma de lanza (lanceoladas), acabadas en punta (acuminadas) y con el margen aserrado.
El color de las hojas en otoño de cada árbol nos puede indicar si los melocotones que produce son de carne blanca, las hojas tornan de verde a un color amarillo claro, o de carne amarilla, las hojas se vuelven de un color amarillo intenso o naranja claro.
Flores de melocotonero
Estos árboles florecen en la huerta en la segunda quincena del mes de abril.
Florecen en madera de un año, en ramos mixtos o en chifonas y las flores aparecen solitarias o en parejas, cerca del tallo. Los sépalos son de color púrpura y los pétalos son de color rosado fuerte.
Son árboles autocompatibles y autofértiles, por lo tanto no necesitan de otros árboles para fructificar, pero sí se aprovechan del ejército de insectos polinizadores que pululan por la huerta.
Como los melocotoneros florecen todos los años (sin alternancia), solo necesitamos que las frecuentes heladas tardías, propias del clima de la huerta, no aparezcan en el periodo de floración o en el de fructificación. Hace años que no compramos ningún melocotonero, sólo cultivamos variedades locales que fructifican casi todos los años.
Melocotones creciendo
Los melocotones que nosotros cultivamos son frutos con carne dura, color amarillo y adherida al hueso. Su piel vellosa, también de color amarillo, con tonalidades rojas en las zonas expuestas al sol. Presentan una hendidura lateral.
Melocotón maduro

Melocotones
Todas las frutas están constituidas por tejidos vivos, por lo tanto su composición va cambiando a lo largo del tiempo y depende de su estado de madurez. Son imprescindibles en una dieta humana equilibrada por su contenido en fibra y vitaminas.
Según la FEN los melocotones son frutas carnosas que contienen un 89% de agua, un 9% de hidratos de carbono, un 1,4% de fibra y un 0,6% de proteínas. Destacan por su aportación a nuestra dieta de fibra, minerales (entre los que destaca el potasio), vitamina C, niacina y carotenoides (con actividad como provitamina A).
El color amarillo característico del melocotón se debe al beta-caroteno.
Melocotones

Prisco amarillo, briñón y melocotón
En los años que había abundante cosecha era frecuente preparar melocotones en vino. Se trata simplemente de pelar y trocear melocotones bien maduros, se ponen en un recipiente de barro cocido que se colma de vino tinto de la variedad garnacha, que es la que se cosecha por las zonas próximas. Se dejaba macerar un par de días y listo para acompañar sobremesa en las tardes otoñales.
Melocotones
