La glicina es de crecimiento vigoroso y muy útil para tapar y esconder todo lo que tenga por delante. Es originaria del extremo oriente y hay dos familias que son las más conocidas de estas plantas para cubrir el exterior. Son muy altas por lo que tendremos que dejar espacio para ellas ya que alcanzan hasta los 15 metros de altura, hay que tener paciencia con esta planta ya que las flores pueden llevar tiempo en salir. Veamos algunos de sus cuidados básicos.

Gustan de los suelos húmedos con abundante materia orgánica y arcillosos, aunque si bien es cierto que las glicinas pueden crecer en cualquier tipo de suelo rico en nutrientes orgánicos. Cuanto más joven es la planta, el riego deberá ser regular y más frecuente para poder ayudar y mejorar su crecimiento; evitando que le afecte un periodo de sequía. Sin embargo, es importante evitar los encharcamientos ya que esto produce asfixia radicular, pudiendo provocar la muerte de la planta.
Debido a la gran cantidad de flores que produce y la forma enérgica con la que crece la glicina, esta planta requiere de una importante cantidad de nutrientes. Se puede abonar el suelo con compost o con estiércol.
Aunque ocupan bastante espacio las puedes cultivar en macetas o macetones, teniendo en cuenta que deben estar ubicadas en un lugar resguardado del sol directo, ya que de lo contrario, se quemaría.
Conocida como glicina blanca.
Conocida como la glicina americana.
Conocida como la glicina japonesa.
Esta es un híbrido de la glicina sinesis con la floribunda.
Conocida como la glicina china.
Para hacer que se desarrollen con normalidad tendremos que tener en cuenta el espacio que van a necesitar. Normalmente se deja como margen 1 metro, si bien hay quién deja dos o más esperando a su crecimiento casual.
Si no queremos que varios troncos salgan y que uno solo sea el que vaya enredando la pérgola o la construcción que queremos tendremos que ir cortando y evitando que los nuevos hijos vayan creciendo. También haremos poda de formación sobre el resto de troncos secundarios, para buscar la forma ideal de cubrir aquello que queremos sin problemas.
Las plagas más comunes que puede tener esta planta son: pulgones, cochinillas y la abeja podadora.
Estas plantas tienen fácil multiplicación y puedes realizarla mediante acodos, esquejes o semillas, por lo que no tendremos problemas a la hora de conseguir más plantas o multiplicarla para poder sembrar de manera correcta esta planta en cualquier otro lugar.