A pesar de su aspecto exótico y delicado, la dalila es muy fácil de cultivar: se desarrolla en las condiciones más extremas (se planta a finales de invierno, principios de primavera), aunque no tolera las heladas.

(Imagen/ Flickr: Eric Hunt.)
La planta es de porte erguido, en forma de mata, y su altura depende de la variedad de que se trate. En cuanto a sus hojas, tienen forma ovalada y son de color verde oscuro (en algunas variedades incluso púrpura oscuro).

La flor puede tener tonos rosas, amarillos, purpuras, rojos, anaranjados..., con una excepción, cuando es azul puro. Pueden ser borlas diminutas o flores de hasta 30 cm. Florece desde mediados de verano hasta los primeros fríos.

(Imagen/ Flickr: Ben124.)
- Necesita agua en abundancia desde las primeras fases de crecimiento y durante toda la etapa de desarrollo. No soporta los encharcamientos.

(Imagen/ Flickr: Pensive glance)
- La tierra debe ser rica y estar húmeda. Prefiere un suelo fresco y permeable.
- Soporta temperaturas bastante altas. No las heladas.
- Se ve afectada por pulgones, trips, ácaros. Tambien debes protegerla de los caracoles y babosas.

(Imagen/ Flickr: Eric Hunt.)

- Colocala lo mas cerca posible de la ventana. Necesita mucha luz.
- Ventila bien la habitación, asi evitarás enfermedades fungicas o plagas.
- Debes sacarla al exterior al menor síntoma de marchitamiento.
- Riégala en abundancia. Eso si, siempre por su base, sin mojar la flor.
- Quita las flores cuando se marchiten para que vuelva a florecer.

(Imagen/ Flickr: Ben124.)

(Imagen/ Flickr: Pensive glance)

(Imagen/ Flickr: Eric Hunt.)