
La dalia se considera la flor nacional de México tuvo su origen en las zonas de Cuernavaca y Tepozotlán e hizo su aparición en el continente europeo a través de España.
Cavanilles, director del Real Jardín Botánico de Madrid a finales del siglo XVIII, comenzó a cultivarla, y le puso su nombre actual, en honor a su amigo y discípulo de Linneo, Andreas Dahl.
Este botánico sueco la introdujo en Dinamarca, convirtiendo poco a poco a la dalia en una de las indispensables en el mercado de flores de los países del norte de Europa.

Si queremos que el crecimiento sea óptimo, es conveniente añadir fertilizante orgánico al terreno destinado al vegetal un par de semanas antes de plantarlo.
El bulbo lo introduciremos en un suelo bien drenado, a una profundidad adecuada.
A continuación se riega con generosidad, pero sin llegar a encharcarlo.
Es adecuado colocar una varita al lado del bulbo, que ataremos al tallo cuando germine. Este palito tiene la función de evitar que la planta se quiebre cuando vaya aumentando su follaje, que, según las variedades, puede ser desde verde claro hasta adquirir un tono casi negro.


Los bulbos, sean del vegetal que sean, requieren ciertos cuidados cuando éste se ha secado. Las dalias lo harán al principio del otoño, cuando comience el frío, de modo que es el momento de retirarlos del suelo.
En la mayoría de los casos, comprobaremos que han salido pequeños bulbos alrededor del que plantamos en su día; los separaremos, ya que nos servirán para la próxima temporada.
Es apropiado guardarlos en un lugar seco, donde se mantendrán en óptimas condiciones hasta la próxima primavera, en especial si añadimos fungicida, que reducirá el riesgo de que los hongos hagan mella en su buena salud.

Tanto como planta cultivada en el jardín, combinando diversas clases en un mismo parterre, o como flor cortada, que puede durar hasta unos diez días, se trata de una flor que aportará un gran colorido a nuestro entorno, ya que disponemos de una amplia gama tonal, desde el blanco puro hasta el naranja, pasando por el lavanda o variedades bicolores.