
El jardín botánico de Barcelona fue inaugurado en abril de 1999, este fantástico paraje se encuentra en una zona privilegiada de la Ciudad Condal el parque de Montjuic.
Desde este enclave las vistas en el jardín botánico son excelentes: el Palacio Nacional de Arte de Cataluña, el Estado Olímpico Lluís Companys, el mar o la Sierra del Garraf. Todo un oasis en el centro de la capital catalana.
La iniciativa de crear este Jardín botánico fue provocada por la inestabilidad de los terrenos del ahora conocido como Jardín Botánico Histórico de Barcelona, al dar comienzo, en 1986, las obras para la construcción de accesos con motivo de los Juegos Olímpicos. Se creó en 1930 y fue reabierto al público en octubre de 2003.

Los ejemplares se encuentran dispuestos según su procedencia geográfica. Es un modo de dar cabida a las cinco regiones mediterráneas que, a su vez, se clasificarán según afinidades ecológicas para presentarse del mismo modo que se hallan en la naturaleza.
Este tipo de vegetación es una de las más ricas debido a su diversidad; representa el 25% de las plantas que conocemos.
El clima se caracteriza por tener cuatro estaciones bastante diferenciadas; primaveras y otoños lluviosos, inviernos no muy fríos y secos y veranos muy secos, pero calurosos.

La visita será muy completa. La colección viva del Jardín asciende a 1.445 especies, 657 géneros y 129 familias. "Entre estos géneros se han de destacar las acacias -44 especies-, los eucaliptos -40 especies- y las melaleucas -27 especies-".
Además cuenta con un invernadero y se estructura en 71 fitoepisodios, que son comunidades vegetales construidas de forma artificial que imitan la distribución natural. Estos fitoepisodios forman parte de las diferentes zonas mediterráneas representadaen el Jardín.
Por otro lado, son variadas las actividades que se organizan.

Habría de ser la propia montaña donde se ubica la que trazase el camino que seguirían las plantaciones, siguiendo el relieve originario, con el objetivo de mantener el terreno lo más afín a su estado primitivo.
La solución fue acoplar una malla en forma de triángulo sobre la superficie montañosa, que delimitaría los espacios adaptados para la ubicación de los ejemplares.

Se localiza en la vertiente septentrional de la montaña de Montjuic, entre el Estadio Olímpico y el Castillo, concretamente en la calle Doctor Font i Quer del parque de Montjuic.