Al elegir y adquirir los rosales trepadores casi todo el mundo tiene en perspectiva la romántica imagen de una cascada de flores con un dulce aroma. Para convertir este sueño en realidad, es bueno mirar las posibilidades con más detalle.
En el fondo no hablamos de auténticas plantas trepadoras, ya que no tienen zarcillos enredaderos como la parra o la clemátide, ni las 'ventosas' de la hiedra. Los rosales trepadores sólo treparán si tú les echas una mano, guiándolos y atándolos.
(En este post te contamos todo sobre cómo guiar las plantas trepadoras).

(Imagen/ Flickr: Jill Clardy)

Otra buena elección son las variedades trepadoras de los 'híbridos de té' (climbing). A veces estos rosales se clasifican en las categorías de 'flores grandes' (grandiflora): en ellas destaca la belleza de algunas flores grandes llenas en un solo zarcillo.
Además, están los 'rosales de racimos' (floribunda), que siempre tienen muchísimas flores pequeñas en una rama. La cascada de flores puede constar de inflorescencias sencillas o dobles.

(Imagen/ Flickr: T.Kiya)
Para evitar que la planta se vuelva lampiña en la parte inferior, debe guiar horizontalmente las ramas. De este modo obtendrá una floración uniforme en la planta entera y no sólo en la parte superior.
Las variedades 'climbler' son un poco menos fuertes que las 'Ramblers', pero con unos cuidados y un lugar de plantación adecuados, son sin duda una adquisición excelente para su jardín o balcón.
Muy popular es una variedad derivada de los rosales trepadores de 'flores grandes', el llamado 'rosal pilar'. Como el nombre ya hace sospechar, éste se deja guiar a lo largo de un pilar o un armazón de madera o metal.
Es una variedad menos alta, aproximadamente de 1,50 a 2 metros como media, y los zarcillos son un poco más fuertes que los de su 'hermana mayor'.

(Imagen/ Flickr: T.Kiya)
Se trata de una buena alternativa para un jardín pequeño o el balcón, pero también como llamativa atracción en medio de un macizo con rosas o en ambos lados al principio de una senda.
Por último, también hay que destacar las correspondientes variedades de repetida y larga floración. Si cortas las flores después de la floración, hasta la primera 'hoja' (la primera ramita, que tiene cinco folíolos), tu esfuerzo será recompensado con una segunda floración abundante.
Si no las quitas, esto irá a costa de la siguiente floración. No obstante, el rosal es generoso: en ese caso ofrecerá sus hermosos escaramujos rojos, que quedarán muy decorativos en otoño y en los meses del invierno.

(Imagen/ Flickr: T.Kiya)
Para estar seguro de que vamos a plantar el color que teníamos pensado, no es aconsejable comprar rosales 'ventajosos' en el supermercado. Desgraciadamente, en muchas ocasiones ni el color ni la variedad de estos rosales suelen ser 'auténticos'.
(Aprende todo sobre el lenguaje de las flores en función de su color con este reportaje).

No compres nunca un rosal sólo por su color. Es mejor comprarlos por su nombre. De esta manera siempre podrás encontrar información sobre el modo de crecimiento y otras curiosidades.
He aquí algunos rosales trepadores buenos y fuertes:
- Rambler Metanoia - color salmón con bonitas hojas brillantes de color verde.
