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Si quieres tener un Echinopsis chamaecereus, has de tener en cuenta que es una planta muy fácil de cuidar, y también de multiplicar. Es más, cuando crezca lo suficiente, si quisieras podrías regalarles esquejes a tus seres queridos, ya que de buen seguro que enraizarían sin problemas.
Pero mientras tanto, vamos a ver todo lo que hay que hacer para que esté bien y pueda florecer cada año:
Este es un cactus que puede estar a pleno sol (sería lo ideal, siempre que se acostumbre poco a poco para que no se queme), o bien en una zona en la que haya mucha claridad.
Dentro de casa no se aconseja cultivar, puesto que tendría problemas de desarrollo causados por la falta de luz, a no ser que se comprase una lámpara que estimulase su crecimiento, como esta que venden aquí por ejemplo.

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El riego será, generalmente, escaso. Es una planta que resiste la sequía mucho mejor que el exceso de agua, de modo que no se debe de regar más de lo necesario. Por este motivo, lo más adecuado es echarle agua cuando la tierra esté seca del todo.
Si tienes dudas, puedes comprobar la humedad con un medidor o introduciendo un palo de madera. Si optas por esta última opción, cuando lo extraigas de la tierra y veas que tiene mucha tierra adherida, significará que el suelo aún tiene mucha agua y que, por lo tanto, hay que esperar unos días antes de volver a humedecerla.
Cuando se compra un cactus el abonado suele ser la tarea que se olvida con más frecuencia. Claro que motivos no faltan: como son plantas originarias principalmente de las regiones áridas, es fácil caer en el error de que no necesitan nutrientes. En sus lugares de origen hay muy poca materia en descomposición, ¿por qué hay que abonarlos?
Lo cierto es que el abonado es muy importante, sobre todo cuando se tienen en macetas, ya que la cantidad de tierra y por consiguiente la disponibilidad de nutrientes es muy limitada. El Echinopsis chamaecereus puede vivir con poca »comida», pero no sin ella. Así que no dudes en abonarlo con un fertilizante líquido (en venta aquí) en primavera y verano.
De este modo, verás como además de crecer en condiciones y a buen ritmo, florecerá cada año sin esfuerzo.
La manera más rápida de conseguir nuevos ejemplares es multiplicándolo por esquejes de tallo en primavera. Estos se han de cortar con unas tijeras desinfectadas, y luego dejar secar la herida unos 7 días en un lugar seco y protegido.
Cuando haya pasado ese tiempo, has de plantarlos en macetas pequeñas, de unos 6,5 u 8,5 centímetros de diámetro, con tierra para cactus (en venta aquí). Para acabar, déjalos en el exterior, en semisombra, y dales un riego.
Otra opción es multiplicarlo por semillas, también en primavera. Estas se han de sembrar en macetas anchas, con una mezcla de turba con perlita a partes iguales. Pon el semillero en semisombra, y mantén la tierra regada. Así germinarán en unos diez días.
El Echinopsis chamaecereus se ha de trasplantar en primavera. En caso de tenerlo en maceta, plántalo en una mayor cada 3-4 años aproximadamente.

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