
El crisantemo es una flor de origen asiático que se ha convertido en una de las plantas ornamentales más populares en todo el mundo. También conocida como flor de septiembre, esta hermosa planta destaca por su gran variedad de colores y formas, además de ser resistente y fácil de cultivar tanto en interior como en exterior.
En Occidente, el crisantemo es tradición ofrecerlo en el Día de Difuntos, aunque también llena de alegría y abundancia cualquier hogar como planta de maceta. En Asia representa la longevidad y es muy frecuente en ceremonias rituales. En el lenguaje de las flores simboliza sabiduría, honestidad y alegría.

Los crisantemos son híbridos complejos que ofrecen numerosas variedades aptas para todos los gustos. Sus inflorescencias son tan diversas que permiten elegir entre un gran surtido de colores y formas para diseñar arriates o ramos hermosos de flor cortada.
Esta herbácea se caracteriza por ser resistente y no necesita excesivos cuidados para conservar sus flores durante mucho tiempo. Aunque prefiere la luz de los exteriores, también se adapta perfectamente si la cultivas dentro de casa.

Con las atenciones adecuadas, conseguirás mantener la planta florecida al menos diez semanas seguidas. Si la temperatura es suave, la floración se prolongará incluso más tiempo.

La luz es fundamental para el correcto desarrollo de los crisantemos, pero evita la exposición solar directa que puede quemar la planta. Esta especie necesita temperaturas medias entre 13 y 18 °C para crecer óptimamente.
Si las flores no se abren, probablemente sea por falta de luz. Asegúrate de proporcionar una iluminación adecuada pero sin rayos solares directos durante muchas horas.
Las flores se marchitan rápidamente si les falta agua, por lo que debes mantener la tierra húmeda. Con la llegada del verano, es necesario incrementar la frecuencia de riego y abonar la planta regularmente para favorecer la floración.
Si tienes la planta en el exterior, es normal que crezca mucho en altura. Poda de vez en cuando cortando las flores más altas para decorar el interior de tu vivienda.
El crisantemo se reproduce por división de mata o esquejes cuando comienza a despuntar la primavera. Separa las matas, siembra las plantas individualmente regando con moderación y suelen enraizar sin problemas.

Procedente de una especie derivada de China, puede alcanzar hasta 1,5 metros de altura. Presenta diversos tallos leñosos que crecen de un rizoma horizontal ubicado bajo tierra, con hojas redondeadas y pétalos de diferentes formas, tanto simples como compuestas.
Procede del sur del continente europeo y puede medir hasta 70 cm de altura. Sus tallos se encuentran erguidos, posee hojas superiores dentadas y flores muy grandes con el centro amarillo, perfectas para ramos decorativos.
Originario de Marruecos, presenta flores sencillas semejantes a las margaritas con dos o tres colores combinados. Puede alcanzar hasta 60 cm de altura y se emplea frecuentemente como planta de corte en florería.
Procedente del continente africano, es una planta que podemos localizar en cualquier entorno. Presenta flores pequeñas de color amarillo que pueden servir como planta medicinal para preparar infusiones.
Surge en la región del Mediterráneo y alcanza 60 cm de altura. Se caracteriza por poseer flores individuales parecidas a las margaritas. Sus tallos se utilizan como verdura en la cocina oriental y en ensaladas.




Se emplea como planta ornamental en cultivos para invernaderos, ya que sus flores poseen formas muy diversas y decorativas. Es muy útil para balcones, patios e interiores como planta de flor en maceta, y en el ámbito de la floristería es especialmente valorado para ramos gracias a su diversidad de formas y colores.
Sus flores amarillas o blancas se hierven para hacer té de crisantemo, que posee propiedades medicinales contra la gripe y ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. Esta infusión es muy popular en la medicina tradicional asiática.
Las hojas de algunas especies se emplean como verdura o se fríen con ajo, sal y pimienta en la cocina oriental, aportando un sabor delicado y ligeramente amargo a los platos.
El crisantemo es fundamental para acabar con el problema de los parásitos e insectos, ya que los compuestos que contiene atacan su sistema nervioso destruyéndolo. Sin embargo, debes tener cuidado porque es muy tóxico para otros animales, como los peces.