Cultivo del melón: guía completa de siembra a cosecha
Cultiva melones en tu huerto con esta guía práctica. Descubre técnicas de siembra, riego y cuidados para conseguir frutos de calidad en verano.
Cultivo del melón: guía completa para obtener frutos dulces y refrescantes

El melón es una fruta que protagoniza los meses de verano gracias a sus propiedades refrescantes y su sabor dulce. Se caracteriza por su gran tamaño y su corteza dura, llegando a pesar desde 800 gramos hasta 4 kilos según la variedad. Su origen es impreciso, aunque se sitúa en Asia Central o África, pero lo que sí sabemos es que es un alimento antiquísimo. De hecho, se han encontrado representaciones de este fruto en las tumbas egipcias, y en la Antigüedad era denominada como "la mano maestra de Apolo" y considerada "tan beneficiosa como el sol". Ya en los manuales romanos se daban pautas sobre su cultivo.
Descripción botánica y variedades del melón

Características principales
El melón es el fruto de la melonera o Cucumis melo, una planta anual y herbácea de porte rastrero o trepador. Su tallo puede alcanzar entre 2 y 3 metros de longitud y se compone de nudos de los que brotan zarcillos, flores y hojas que generan nuevos tallos.
Las flores son de color amarillo y pueden ser masculinas (que aparecen primero), femeninas o hermafroditas. Las hojas son vellosas con un diámetro entre 7 y 15 centímetros.
La forma del fruto es variable: puede ser esférica, elíptica u ovalada, con una cavidad central donde alberga las semillas de color crema envueltas en una masa gelatinosa. El color depende de cada tipo: la corteza puede ser verde, anaranjada, amarilla o blanca, y la pulpa va desde tonos blancos hasta verdosos, pasando por crema, amarillo y naranja.

Tipos de melón más comunes
Existen muchas variedades de melón, pero los seis tipos más cultivados son:
- Melón amarillo: amarillo canario o amarillo oro
- Melones verdes españoles: Piel de sapo, Rochet y Tendral
- Melones Cataloup: frutos precoces, esféricos y ligeramente aplastados
- Honeydew: cáscara verde-amarilla y pulpa naranja
- Melones Galia: frutos esféricos de color verde que se vuelven amarillos en la madurez
- Melones de larga conservación: alto contenido en azúcar, mayor tiempo de conservación y óptima calidad de pulpa
Cómo cultivar melón: condiciones y técnicas

Condiciones climáticas ideales
El melón es una planta de climas cálidos y no muy húmedos, por lo que no es conveniente el cultivo en zonas húmedas y con poca luz. Su desarrollo, floración y maduración óptimos se producen a una temperatura de entre 20°C y 39°C.
La humedad debe oscilar entre 55°C y 70°C, y la luminosidad es determinante para la fecundación de las flores y la absorción de elementos nutritivos. La temperatura del suelo debe estar a un mínimo de 15°C, evitando la época de heladas, y el cultivo debe llevarse a cabo al aire libre.
Métodos de siembra y trasplante
Existen dos procedimientos de cultivo: la siembra directa y el trasplante, que se llevan a cabo según la época de cultivo.

En la siembra directa, las semillas se colocan mediante pequeños golpes y se cubren con 1 o 2 centímetros de arena, turba o humus de lombriz. En el trasplante, inicialmente se realiza la siembra en semillero, y a las 6 o 7 semanas, cuando la primera hoja esté totalmente desarrollada, se procede al trasplante al terreno definitivo.
El fruto no debe cosecharse hasta que la madurez esté asegurada.
Mantenimiento y recolección del melón

Cuidados durante el cultivo
Para evitar que la planta se pudra, el riego debe efectuarse evitando que el agua toque las hojas, por lo que es aconsejable hacerlo mediante surcos o por goteo.
Es necesario llevar a cabo un "despulgue", es decir, un raleo de hojas para que la planta no crezca muy vigorosa y con pocas flores femeninas, que son las que originan los frutos.

Para aumentar la temperatura del suelo, disminuir la evaporación del agua y aumentar la calidad del fruto, coloca una película de polietileno negro o tunelillos de plástico con arcos de alambre sobre la plantación.
Grados de maduración y cosecha
Existen tres grados de madurez del melón:
- Inmadura: el fruto carece de aroma, presenta color blanco con tintes verdosos y piel vellosa, no apto para consumo
- En proceso de maduración: advertimos un ligero aroma y todavía no cede con la presión manual
- Madura: observamos tintes amarillos, el aroma es notable y el fruto cede cuando ejercemos fuerza sobre él
Para conservar una calidad óptima, es necesario un rápido enfriamiento inmediatamente tras la cosecha.

Clave del éxito
Si llevas a cabo el cultivo controlando la temperatura, el clima, la humedad, la luz y el suelo, sigues las pautas de mantenimiento señaladas y controlas adecuadamente el grado de maduración, lograrás unos fantásticos frutos listos para endulzar nuestro paladar.
Descubre también la Momordica charantia o melón amargo, ¿no la conoces aún? ¡Anímate a cultivarla!