
El huerto vertical es una solución ideal para espacios reducidos y, sobre todo, es una forma de aprovechar el espacio al máximo obteniendo los mejores resultados.
En un balcón, un patio, en un huerto de 1m2 y, en general, cuando no disponemos de suficiente lugar para que las plantas puedan expandirse en horizontal, un buen recurso es diseñar un huerto vertical, ya que el vertical es ideal para espacios pequeños.
En el huerto vertical no sólo aprovechamos el espacio sino que, también, contamos con numerosas ventajas.

Te sorprendería conocer la cantidad de plantas hortícolas que no sólo se adaptan al huerto vertical sino que, además, agradecen ese tipo de estructura.
Hay plantas que se desarrollan mejor si pueden trepar sobre tutores verticales. Veamos algunos ejemplos:
Si bien éstas son las especies que mejor se adaptan al crecimiento en vertical, casi todas las hortícolas se pueden cultivar exitosamente en un huerto de estas características.
Hay diversos contenedores que podemos utilizar para construir nuestro huerto vertical:

Hay 2 cuestiones importantes para tener en cuenta a la hora de planificar nuestro huerto vertical: la asociación de cultivos y la rotación de cultivos.
La asociación de cultivos se refiere a plantar en un mismo lugar distintas especies compatibles con el fin de obtener un mejor aprovechamiento del suelo.
Además, como no tenemos la posibilidad de dejar descansar la tierra entre temporadas de cultivo, deberemos realizar la rotación de cultivos adecuada para no agotar los nutrientes del suelo.
La rotación de cultivos se refiere a ir alternando plantas con necesidades nutritivas y características de desarrollo diferentes y, evitando así, la proliferación de parásitos relacionados con un mismo tipo de cultivo.
Si quieres informarte con más detalle sobre la Asociación y Rotación de Cultivos puedes leer un artículo que escribí hace algún tiempo: “ROTACIÓN DE CULTIVOS”.
Lo primero y lo más lógico es pensar que la decisión está condicionada por la falta de espacio físico.
Pero, sobre todo, un huerto pequeño ya sea de 1 m2, un huerto vertical o simplemente un bancal o unas jardineras, es una forma de comenzar a cultivar nuestros propios alimentos sin agobiarnos demasiado en un principio.
Es una forma de animarnos a comenzar con esta actividad tan gratificante.
En las grandes ciudades es una elección muy acertada para aprovechar hasta el más reducido rincón y poder disponer así de unas plantas aromáticas para un guiso o de unos tomates cherrys que irán de la jardinera directamente a la ensalada.
Aunque no dispongamos de un gran espacio, siempre podremos cosechar unas hortalizas frescas y saludables si agudizamos el ingenio y la creatividad. 
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