El orégano es una planta aromática (desprende un intenso olor), fácil de cultivar, que además de ser una especia protagonista en la cocina, produce ramilletes de flores muy decorativos para cualquier terraza o balcón.
El orégano es una planta planta herbácea perenne que puede llegar a medir hasta 80 cm de altura.

El orégano tiene tallos erguidos teñidos en tonos rojos en la extremidad, y sus hojas son opuestas, ligeramente pecioladas, elíptico-lanceoladas, con el borde dentado.
Las flores son de color rosa fuerte, con la corola labiada y se agrupan en racimos pedunculados dispuestos en las hojas terminales. Están rodeadas por brácteas de color violeta.


En la cocina: es un ingrediente para aromatizar pizzas, ensaladas y guisos con salsa. Además, es perfecto para realzar el sabor del aceite y vinagre. Sus flores se utilizan en ensaladas.
En perfumería: las hojas y las flores se utilizan para la fabricación de jabones de tonos frescos.
En medicina natural: como remedio eficaz para aliviar los trastornos digestivos. Además es muy antiséptico y puede tomarse para tratar afecciones respiratorias.

(Descubre muchos más beneficios que te aporta el orégano con este post).
Hay que ser muy precavido cuando se tome esta planta como medicina. Por ejemplo, no es buena durante el embarazo.
El verano es cuando el orégano tiene el mayor poder como especia. Córtalo y cuélgalo en manojos para secar.
La mejor planta es la que está muy ramificada y no presenta hojas ennegrecidas.