
El pensamiento es una planta semiperenne muy apreciada, ya que resiste muy bien las frías temperaturas del invierno, requiere unos cuidados extremadamente sencillos y su variedad de tonalidades la hacen favorita frente a otras especies que, si bien también disponen de una gran gama de colores, son menos resitentes a los climas adversos.
Es una flor de exteriores que necesita iluminación.
De origen hortícola, de la familia de las violáceas, su amplia variedad es fruto de la experimentación de una especie europea que podríamos denominar la 'madre de los pensamientos', esta especie se llama realmente viola tricolor o pensamiento trinitaria.

Algunas características de esta flor son, por ejemplo, su altura, de entre 15 y 30 cm, aunque la media está en torno a los 20.
La etapa que corresponde a su floración es la que abarca los meses otoñales, pero continúa hasta bien entrada la primavera.
Con la llegada de las temperaturas cálidas comienzan a marchitarse, así pues, con el verano, su aspecto será decaído y mustio.
Lo mejor entonces es cortarlas por la parte del tallo más baja y podremos volver a disfrutar de la alegría de sus tonalidades el invierno siguiente.

(Imagen/ Flickr: Gonmi)

Estamos ante una flor muy propensa a ser atacada por los pulgones. Para evitar su ataque, podemos rociar los pensamientos con insecticida casero.
Otro enemigo habitual de la flor es un hongo llamado oídio que hará que la planta adquiera un color blanquecino. Si nuestras flores son colonizadas por este hongo, no merece la pena gastar dinero y esfuerzos en adquirir fungicida, ya que sale más barato comprar plantas nuevas.

(Imagen/ Flickr: t-mizo)
Tenemos, por ejemplo, el "super gigante variado suizo" cuyas flores gigantes de mácula son ideales para maceteros.

(Imagen: Wikipedia)
Otro tipo de pensamiento es la "Prima Bella de flor grande variado", que resulta una planta muy florífera.
El "ondulado variado" es grande con mácula negra, mientras que el "jocker celeste" posee bonitas flores azules con el centro blanco y la mácula negra.
Por otro lado, tenemos el "anaranjado escarlata", que tiene también florescencias muy grandes de un vistoso tono naranja.
Por último, otra especie es el "amarillo" que, como su propio indica, es de color amarillo oro y su mácula es negra.