El euforbiaceas tiene una fisonomía de distintas variedades, esta familia es tremendamente variable, y seguramente, a no ser que consultemos fuentes expertas, nunca reconoceríamos que algunos de sus miembros tengan que ver entre sí: poinsettia, canariensis, espina de Cristo, y algunas especies de croton pertenecen a este grupo, que además, es ampliamente numeroso: consta de alrededor de 300 géneros y 6.000 especies distintas.

(Euphorbia aeruginosa Imagen/ Flickr: Eric Hunt.)
El euforbiaceas proliferan por todo el globo terráqueo, sobre todo, en climas cálidos de carácter tropical y subtropical.
En ocasiones contemplamos una euphorbia y pensamos convencidos que es un cactus. Es comprensible la confusión de las euforbiaceas, pues el parecido es notable en muchos casos, sin embargo, son familias distintas. Algunas especies de cactus y euphorbias pertenecen a su vez a las crasas, de ahí la equivocación.

(Euphorbia sakarahensis Imagen/ Flickr: graftedno1)
Las euforbias no son muy conocidas como tales, aunque es muy fácil verlas cultivadas, sobre todo, en interior, y normalmente sus cuidadores no sabrán que se trata de una miembro de esta familia.

(Euphorbia oxyphylla Imagen/ Flickr: jacilluch)

(Euphorbia milii Imagen/ Flickr: Matt N Charlotte)
Muchas especies de euphorbiaceae tienen una peculiaridad que las hace muy valiosas: contienen látex, elemento muy utilizado en la industria. Cuando sufren heridas, lo exudan. Es una sustancia con la que hay que tener cuidado, pues al contacto irrita la piel y quema los ojos. Ésta es la principal diferencia entre euphorbias suculentas y cactus: que estos últimos no contienen látex.

(Euphorbia milii Imagen/ Flickr: prin_t)


(Euphorbia canariensis Imagen/ Flickr: teidefilms tenerife)
- Euphorbia milii: también llamada espina de Cristo, es una especie procedente de Madagascar a la que no le gusta el frío ni las corrientes, por esta razón en Europa se cultiva como planta de interior. Necesita un suelo rico. Una buena opción es el mantillo.



(Imagen/ Flickr: Hornet Arts)
La variedad y riqueza de esta familia es sorprendente. Si echamos un vistazo al abanico de especies que la componen nos daremos cuenta en seguida de su diversidad: algunas especies de euphorbiaceas son plantas de interior muy apreciadas, en cambio otras son variedades interesantes por su aporte a la biodiversidad de ciertas zonas geográficas, e incluso algunas pertenecen a la llamada "maleza".

(Euphorbia rigida Imagen/ Flickr: Ángel Hernansáez)
Sea como sea, en cada casa siempre hay una tímida euforbia decorando algún rincón, con una hermosura que parece pasar desapercibida, pero que nunca falta.
Fuentes: Floradecanarias.com, Unavarra.es, Dipbot.unict.it, Inbio.ac.cr.