
Imagen – Wikimedia/Jacopo Werther

Imagen – Wikimedia/Winfried Bruenken (Amrum)
Es una planta que queda muy bien en una jardinera con otras suculentas pequeñas, así como en una maceta ancha y baja sobre una mesa. Su ritmo de crecimiento no es muy rápido, de modo que no hay que trasplantarla con frecuencia, puesto que además hablamos de una euforbia que no crece mucho.
Asimismo, hay que saber que es adecuada para aquellos que llevan poco tiempo cuidando plantas suculentas y quieren especies de fácil cultivo. Resiste la sequía, tanto es así que podrás irte de vacaciones unos días puesto que, al volver, te la encontrarás igual que como la viste por última vez.
Pero a veces pueden surgir problemas, así que qué mejor que tener a mano una guía de cuidados para saber todo lo que hay que hacer para que esté sana:
Enseguida que lleguemos a casa con tu suculenta tienes que ponerla o bien en una habitación en la que haya mucha claridad, o bien en el exterior en semisombra. La elección es tuya, pero sí que te recomendamos cultivarla dentro de casa si en tu zona hay heladas; aunque también es interesante tenerla fuera en primavera y verano, y en interior durante los meses fríos.

Imagen – Wikimedia/Frank Vincentz // Euphorbia suzannae f variegata
Escaso. Hay que regar muy poco para que la planta no se reblandezca. Más o menos, se hará dos veces a la semana durante el verano, y el resto del año solo cuando veas que la tierra está muy seca. Eso sí, hay que tener especial cuidado en invierno, especialmente si llueve con frecuencia y/o si la humedad es muy alta. De hecho, podría ser beneficioso para ella regarla solo una vez cada 15 días, o incluso cada 20.
Pero ojo: que haya que regarla poco no significa que se tenga que echar poca cantidad de agua. Nada más lejos de la realidad. A la hora de regar siempre hay que echarle hasta que la tierra esté bien húmeda; es decir, hasta que salga por sea filtrada y absorbida, para terminar saliendo por los agujeros de la maceta.
En primavera y en verano se puede abonar con cualquier abono o fertilizante para suculentas. Son especialmente aconsejables los líquidos si la planta está en maceta (como este), ya que así sus efectos se notarán antes al ser absorbidos con más rapidez.
Por el contrario, si va a estar en el suelo, podrás usar abonos granulados o en polvo. Sigue las indicaciones del fabricante, así seguro que no habrá problemas.
Se multiplica por semillas, y a veces también por esquejes aunque es difícil que enraíce. En cualquier caso, se hace en primavera-verano.
La Euphorbia suzannae es una crasa que necesitará pocos cambios de macetas a lo largo de su vida: solo cuando se compre, y de nuevo dos o tres veces más. La maceta ha de tener agujeros en su base, puesto que así al regar el agua podrá salir. De este modo, se evita que se pudra.
Es sensible al frío. No se ha de tener en el exterior si baja de los 15ºC.
Imagen – Flickr/Zruda