La flor de alcatraz es apenas un fragmento muy significativo de una planta que lleva por nombre científico Zantedeschia aethiopica, sin embargo, es más probable que se conozca como cala, (palabra de origen griego, kalós: bonito) y otros nombres que varían de acuerdo a la región. Por ejemplo, aro de Etiopía, cala de Etiopía, cartucho, lirio de agua, flore del jarro, flor del pato, y por último el nombre que le atañe a este artículo; flor de alcatraz. Esta planta es de tipo rizomatosa imperecedera, puede lograr un tamaño de un metro aproximadamente. Se siembra tanto como planta de jardinería como de interior.
Distribución y origen: La flor de alcatraz es nativa de Sudáfrica. Se ha adaptado fácilmente a otras regiones del mundo con temperaturas calurosa o caliente, como es el caso de Sudamérica, Europa, Nueva Zelanda y al oeste de Australia, en este último país se ha catalogado como una planta venenosa, considerada maleza, no apta para el uso humano ni para el ganado.
Hablar de la planta Zantedeschia aethiopica implica centrarse en sus flores que es donde radica su encanto y belleza. En términos científicos estas flores son inflorescencia erguidas nombradas espádices. Pueden alcanzar un tamaño de 5 a 20 cm de largo y están envueltas por una bráctea, es decir una hoja que ha sufrido una modificación respecto a su auténtica hoja. La forma de la flor de alcatraz es acampanada y el color característico es el blanco, sin embargo existe en otra variedad de colores como amarillo, azul, rojo, rosado.
Esta planta posee flores femeninas y masculinas en el mismo pie, por lo tanto las flores masculinas están por encima de las femeninas, pero son las masculinas las encargadas de producir las anteras de color amarillo. La flor de alcatraz está catalogada como la flor nacional de Etiopía, de allí que se le conozca también como aro de Etiopía o cala de Etiopía. El alcatraz es una planta de duración anual.
El alcatraz es una flor de diferentes variedades. Las más comunes o conocidas son:

El principal uso que se le da al alcatraz es ornamental, sin embargo posee propiedades medicinales que le han dado un buen reconocimiento como planta curativa.
A las flores de alcatraz o calas se les imputan algunas propiedades medicinales, gracias a los diversos agentes activos como los polisacáridos solubles y flavonoides.

Todas las piezas que conforman la planta de la Zantedeschia son tóxicas, no obstante sus efectos perjudiciales se presentan solo en caso de ser ingeridas. Esto se debe a su compuesto activo más predominante como son los cristales de oxalato de calcio, que causan irritación al entrar en contacto inmediato con el cuerpo, también puede ocasionar diarrea o gastroenteritis.
La flor de alcatraz se reproduce por semillas o por segmentación de cepa en primavera. Como cualquier planta de múltiples raíces se puede extraer un tallo desde su base y cultivarlo en maceta o directamente en el jardín, siempre teniendo en cuenta que el suelo esté previamente abonado para asegurar que crezca y se desarrolle normalmente.
Si se ha tenido esta planta desde hace mucho tiempo en una maceta y se quiere trasplantar al jardín, el momento propicio para hacerlo es durante la primavera. Ahora bien, si lo que se busca es cambiarla a una maceta más grande, además de considerarse que sea primavera, hay otras cosas que hay que tener en cuenta como esperar a que pase la floración, y lo mejor es hacer el cambio solo si las raíces sobresalen de los orificios de drenaje del agua, o si ha pasado más de dos años en el mismo recipiente.
El riego de la flor de alcatraz debe ser constante, pues prácticamente es una planta acuática. Así que durante el verano se recomienda regar entre tres y cuatro veces a la semana y en las demás estaciones del año puede ser entre una o dos veces a la semana. Sin embargo, la mejor forma de saber cuánta agua realmente necesita la planta es probando la humedad del suelo, si al introducir un palo este sale con tierra adherida, entonces no es necesario regar.
La flor de alcatraz es una planta que debe tenerse en el exterior preferiblemente, o bajo semisombra, si bien soporta el sol directo sobre todo el de las primeras horas del día o el de las últimas horas del ocaso. Se puede tener dentro de casa sin problemas porque se adapta bien a espacios interiores, lo importante es que la habitación donde se localice esté siempre luminosa.
Los alcatraces tanto de colores como blancos son de oriundos de tierras calientes, por lo que toleran bien los climas calurosos y estaciones frías, pero deben mantenerse alejadas de temperaturas extremas y muy heladas.
En el invierno se aconseja poner un tapizado en el asiento de la planta, pues es en los climas muy fríos, que se detiene su desarrollo y florecimiento. Aunque no es nada para preocuparse, una vez que llegue la primavera retornará todo a la normalidad.
Si el Alcatraz es de colores se debe prestar más atención al abonado, que debe hacerse cada 15 días mientras dure el período de florecimiento. Una vez que la planta ha culminado el tiempo de floración es necesario suspenderlo, y estar atentos a la llegada de la primavera que es cuando debe reiniciarse el abonado para lograr una floración exitosa.
Es poco frecuente que esta planta sea víctima de abatimiento por plagas. A veces puede que algún bicho o parásito la ataque, pero no es algo para alarmarse. No obstante, durante la época de precipitaciones o en caso de estar en sitios muy húmedos las babosas y caracoles suelen atacar los tallos y hojas. Esto se puede solucionar empleando repelentes aptos para ahuyentar estos animales.
No es que la flor de alcatraz sea una planta muy sensible a los microorganismos que originan molestias, sin embrago, debido a ciertos excesos o deficiencias puede volverse proclive a enfermedades. Por ejemplo si se riega demasiado o se debilitan las hojas sin darnos cuenta. En tales casos lo mejor es prestar atención a: