
Imagen – Wikimedia/Frank Vincentz

Imagen – Wikimedia/Miwasatoshi
Si quieres tener un ejemplar, te recomendamos proporcionarle los siguientes cuidados:
El garambullo es una planta amante del sol. Vive en las regiones áridas y semiáridas de México, en zonas donde crece siempre expuesto a los rayos del astro rey. Por eso, en cultivo es importante ponerlo en sitios así para que pueda tener un buen crecimiento.
Tan solo lo pondremos en semisombra unas semans si ha sido un ejemplar que ha estado en un vivero protegido, y en primavera u otoño -dependiendo de cuándo lo hayamos comprado- lo iremos acostumbrando poco a poco a los rayos del sol.

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Para un correcto desarrollo y un sistema de defensas saludable, es muy aconsejable abonar al Myrtillocactus geometrizans durante todos los meses cálidos del año. Para ello se puede usar abonos granulados o en polvo, los cuales están especialmente indicados para plantas que están en el suelo, o abonos líquidos (en venta aquí) si el cactus está en maceta. Estos productos tienen que ser específicos para este tipo de plantas, aunque también se usa el Nitrofoska azul por ejemplo.
Eso sí, hay que seguir al pie de la letra las indicaciones especificadas en el envase, pues de lo contrario las raíces se quemarían por el exceso de abono.
Es una planta que se multiplica por semillas o esquejes en primavera o verano:
Las semillas se aconseja sembrarlas por ejemplo en bandejas de semillero, para poder tenerlas mejor controladas. Aunque también servirán las macetas comunes, o incluso los vasos de yogur una vez limpios y con la base agujereada (hazle agujeritos con la punta de un cuchillo o tijera).
Luego, se rellena con tierra para cactus de calidad (en venta aquí), se riega y por último se colocan las semillas un poco enterradas y lo más separadas entre sí que sea posible.
Para evitar la aparición de hongos, se puede echar un poco de azufre en polvo, si bien es mejor usar fungicida en spray si es verano pues de lo contrario las semillas se podrían quemar.
Ahora solo quedará colocar el semillero en el exterior, a pleno sol, y mantener el sustrato húmedo pero no encharcado. Así germinarán en unos 5-10 días.
Los ejemplares adultos pueden multiplicarse por esquejes sin problemas. Para ello, se corta un tallo que se vea sano y fuerte con la ayuda de una sierra de mano previamente desinfectada, y a continuación se deja secar la herida diez días en un lugar seco y protegido del sol.
Pasado ese tiempo, se podrá plantar en macetas con pómice, o por ejemplo con sustrato universal (en venta aquí) mezclado con perlita (en venta aquí) a partes iguales.
En primavera, cuando el riesgo de heladas haya pasado.
Es bastante resistente en general, pero puede verse atacado por cochinillas en verano, y por hongos como la roya si el ambiente es muy húmedo. Aparte, también es importante vigilar a los caracoles.
Para las plagas, la tierra de diatomeas es un buen tratamiento, pues es natural y de buena eficacia; en cambio para los hongos nada como los fungicidas.
Es capaz de resistir heladas débiles y puntuales de hasta los -3ºC, aunque prefiere los climas más suaves.

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