
Los gorgojos de las judías son unos insectos, Acanthoscelides obtectus, que por su capacidad de reproducción pueden comportarse como plagas y acabar con toda la cosecha de judías secas.
Estos escarabajos (coleópteros) son muy conocidos en la zona y su presencia es frecuente en judías secas añejas o que no han sido bien manipuladas postcosecha. Se distribuyen mundialmente.

Gorgojo de las judías, adulto

Gorgojos
Los adultos miden entre 3,5 y 4,5 mm, tienen forma oval. La cabeza es pequeña con ojos grandes y antenas largas y segmentadas.
Los élitros son más pequeños que el cuerpo y de un color entre grisáceo y pardo oscuro con bandas oscuras transversales. El abdomen es de color rojizo. Bajo los élitros tienen otro par de alas que les sirven para volar. Tienen tres pares de patas y las del tercer par son más largas.

Bajo los élitros tienen alas voladoras

Judías con ventanas típicas de la infestación por gorgojos
Los adultos salen en primavera de los refugios y como pueden volar, se alimentan del néctar y polen de las flores de las judías. Viven entre 10 y 12 días.
La hembra pone hasta 400 huevos en el exterior de las vainas maduras. En diez días de cada huevo surge una larva que atraviesa la vaina y penetra en el interior de la semilla. Mudan y antes de pupar realizan el orificio de salida, cerca de la superficie de la judía, marcando la cutícula, pero sin llegar a romperla (ventana característica). El adulto empuja la cutícula y sale al exterior.

Gorgojos saliendo de las judías

Verdinas agorgojadas
Estos escarabajos pueden malograr toda la cosecha de judías secas. En nuestra familia llevamos varias generaciones cultivándolas y no tenemos problemas de gorgojos, sin realizar ningún tipo de tratamiento químico para combatirlos, ni siquiera los autorizados en agricultura ecológica.
Nos ayuda el clima frío de montaña de la huerta y las medidas que tomamos en el manejo del cultivo y el almacenamiento de las judías secas.

Rotacion de cultivos
Para sembrar elegimos semillas sanas, escogiéndolas de una en una.
Rotación de cultivos de judías, al menos anualmente.
Los residuos del cultivo los compostamos o los enterramos con las labores.
Las vainas, además de cogerlas de una en una con las manos, cuando ya están secas, las extendemos varios días a pleno sol.

Vainas secándose al sol

Judías secándose antes de almacenarlas
Las almacenamos en el casillo, donde la temperatura es fría en invierno y fresca en verano, el ambiente es seco y no hay luz.
El almacén está limpio y los recipientes donde colocamos las distintas variedades también, son recipientes sin tapa y de distintos tamaños, que reutilizamos todos los años.
Las judías las consumimos en el año de la cosecha y si nos sobran algunas del año anterior (aquí se denominan añejas) las almacenamos en otro sitio.
En los recipientes, entre las judías secas, el abuelo suele colocar unas hojas de laurel o un diente de ajo que actúan como repelentes de los gorgojos.
Si observáramos alguna partida con gorgojos la destruiríamos.

Judías con gorgojos
Los gorgojos en sí mismos son un problema de salud pública y las judías con insectos no se pueden comercializar, ni se deben consumir. En algunas ocasiones son noticia por aparecer estos insectos en comedores escolares y causan una gran alarma social.
Los gorgojos se destruyen si congelamos las judías secas, en muchos casos las empresas lo hacen antes de comercializarlas y también hay tratamientos fitosanitarios autorizados.

¿Sabías que actualmente en España más del 80% de las leguminosas que consumimos (judías secas, lentejas y garbanzos) y el 100% que consumen los animales, sobre todo soja, son importadas?.

Judías agorgojadas