
Entre un mundo cubierto por más de 700 especies de filodendros, hay algunas variedades que destacan principalmente por su aspecto y colorido, como es el caso del filodendro de hoja roja (Philodendron erubescens).
Esta especie está clasificada como de gran valor debido a su rareza, ya que está caracterizada por tener hojas de color verde oscuro en forma de corazón con tonalidades de rosa chicle, una combinación que la hace sumamente especial.
Si tienes la suerte de tenerla en casa, debes de saber que su cuidado es sumamente sencillo siempre y cuando se respeten las pautas de su desarrollo. En especial, el acceso a la humedad ambiental y temperatura constantes
Philodendron erubescens tiene su origen en Sudamérica, específicamente en Colombia, y pertenece a la familia Araceae. Lo más complicado de esta planta es obtenerla en viveros o tiendas especializadas. Sin embargo, compensa con un cuidado sumamente sencillo y programado.
El filodendro de hoja roja destaca principalmente por las hojas, dejando a un 2º lado la formación de sus flores. En este caso, lo interesante es el aspecto general de esta planta perenne.

Vamos a pasar a continuación con un resumen de las necesidad de Philodendron erubescens.
Lo más importante para el cuidado de Philodendron erubescens es proporcionarle suficiente luz, ya que es uno de los factores más sensibles de su cuidado. Necesita varias horas diarias de luz, pero sin Sol directo.
Por ello, lo más práctico es ubicar tu filodendro cerca de una ventana o acceso a la luz, alejado de corrientes de aire o cambios bruscos de temperatura.
Y es que el gran atractivo de esta planta es el colorido rosáceo de sus hojas, pero estos pigmentos necesitan luz para desarrollarse. En ausencia de esta, pierde progresivamente su color y se vuelve completamente verde, algo que no nos interesa para nada.
Esta especie de filodendro tan rara se volverá una planta de hojas verdes y perderá su carácter especial del color rosado si no tiene suficiente acceso a la luz. Es uno de los puntos más importantes.
En cuanto a temperaturas, se cultiva en zonas cálidas y con cierta humedad ambiental, aunque puede crecer perfectamente en condiciones de planta de interior.
Temperaturas de entre 18 y 26 ºC es el ideal para su desarrollo, con la mayor humedad ambiental posible. Como este punto es el factor limitante en casa, puedes pulverizar con agua destilada un par de veces a la semana toda la superficie foliar de Philodendron erubescens.
La elección del sustrato es un punto importante, aunque no esencial. Esta planta se desarrolla en condiciones de suelos muy fértiles, con alta presencia de materia orgánica y pH ácido.
Por tanto, buscaremos un sustrato bien aireado, con nutrientes y ligeramente ácido. La mezcla de sustrato universal con turba rubia o humus de lombriz alcanza las condiciones ideales para el desarrollo de este filodendro.
Puedes mezclarlo a partes iguales o buscar directamente un sustrato de ph ácido.
El riego es muy importante, ya que es una planta moderadamente exigente en humedad, algo típico de selvas tropicales de Sudamérica.
El truco para regar nuestro Philodendron erubescens es conseguir un sustrato permanentemente húmedo, pero ligero, sin pasarse.
Para ello, introduciremos la yema del dedo en los primeros cm y comprobaremos la humedad. Si el sustrato aun conserva suficiente humedad (notaremos la yema húmeda y se pegan restos de sustrato en el dedo), no regaremos.
Este criterio anterior se cumple regando de la siguiente manera:
Lo peor que le puede pasar al filodendro rosa es un exceso de humedad, ya que pronto empieza a marchitarse si hay presencia de hongos de cuello que se activan en condiciones de humedad alta, como Phytophthora o Fusarium.

La aplicación de fertilizantes es sumamente importante en plantas que habitan en macetas, ya que no se logra restituir los nutrientes asimilados o perdidos en el riego a menos que nosotros los incorporemos de nuevo.
El aporte de fertilizantes en Philodendron erubescens se realiza en la época de brotación, primavera y verano, cuando la luz aumenta en intensidad y tiempo.
Podemos utilizar un fertilizante líquido a baja dosis, mezclado con el agua de riego, a una dosis de 1 ml/L de agua de riego, aunque si queremos ganar comodidad, también podemos aplicar un fertilizante granulado que aportaremos 1 vez cada 20-30 días durante todo el periodo primavera-verano.
Nosotros recomendamos esta alternativa por ser muy completa, un NPK 12-8-16 con liberación lenta del nitrógeno y aporte de microelementos.
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La propagación de la mayoría de especies de filodendros es relativamente sencilla, y lo mismo ocurre para esta especie de filodendro rosado.
Esta operación se suele realizar mediante la selección de esquejes de tallo.
Te contamos los pasos a seguir para realizar esta operación.
Que una planta de interior se vea atacada por plagas es bastante raro, ya que tienen difícil acceso y una planta solitaria no les resulta sumamente interesante.
Si se da el caso, Philodendron erubescens puede ser atacado por ácaros, pulgones y cochinillas, los cuales se eliminan fácilmente frotando con suavidad un trapo empapado en alcohol todas las hojas.
También podemos pulverizar jabón potásico o directamente jabón de lavaplatos.
A nivel de enfermedades, los principales hongos que le afectan son aquellos que aparecen en condiciones de humedad alta, fruto de un sustrato empapado, con riegos pronunciados.. De ahí la importancia de controlar muy bien el riego y pecar mejor de defecto que de exceso.
Los síntomas visuales de estas enfermedades pasan por notar los tallos blandos y marrones, con un tacto acuoso, y en las hojas manchas circulares marrones, de tacto blanco, que empiezan en los extremos pero avanzan hacia el interior.
Para intentar eliminar estos hongos (decimos intentar porque son hongos muy resistentes), podemos aportar cobre o utilizar un fungicida específico conocido como Fosetil-Al.
Imagen de portada: allaboutgardening