La poda se constituye como una tarea eficaz para renovar un árbol y conseguir el equilibrio idóneo en la distribución de nutrientes. Son muchas las ventajas que se adjudican el tener un naranjo bien podado, y no solo desde el punto de vista nutricional. La mejora de la aireación y la correcta iluminación son importantísimos para conseguir una adecuada producción.
En este artículo te contamos algunos consejos prácticos para conocer cómo se debe de realizar la poda del naranjo.
Los cítricos y, en especial, el naranjo, puede tener un crecimiento caótico donde determinadas ramas se desarrollan con mayor vigorosidad que otras. Por ello, la poda de los naranjos tiene como ventaja equilibrar la estructura del árbol y distribuir correctamente la energía y la savia a todas las ramas por igual.
El mayor factor para engordar un fruto es una correcta iluminación de todas las ramas y hojas de los cítricos, y esto se consigue con una adecuada poda donde no exista un desorden con gran densidad vegetativa. Controlando las ramas productoras de naranjas, conseguiremos controlar el número de frutos por árbol y aumentar su calibre al final de campaña.
Mayor penetración de luz y aire reduce la actividad de insectos chupadores y de hongos que necesitan condiciones de alta humedad ambiental para desarrollarse. Además, las aplicaciones fitosanitarias con productos insecticidas y fungicidas penetran mejor en todas las partes del cítrico con una buena poda del naranjo.
Para distinguir la época ideal, vamos a dividir dos tipologías de naranjo, el árbol en formación, sin frutos, y el árbol en producción, en edad adulta.
Naranjo joven: la poda de formación del árbol se puede realizar durante todo el año, excepto en épocas muy frías o riesgo de heladas. En el caso en el que haya que eliminar ramas de grosor considerable, se debe realizar cuando la actividad del árbol sea la mínima posible.
Naranjo en produción: la poda del naranjo en producción se puede realizar pasado el invierno, entre la recolección y la brotación. A menudo suelen solaparse estas dos épocas, pero se intentará hacerlo entre medias. Las variedades de recolección temprana se podarán justo antes de la llegada de las temperaturas más frías.
La realidad es que cada maestrillo tiene su librillo. Existen explotaciones de cítricos donde se realiza una poda cada 2 o 3 años. En cambio, otros prefieren realizarla cada año, a menor volumen y grosor de ramas para evitar que el árbol pueda sufrir en exceso y reducir notablemente la vecería.
Realizando la poda con mayor frecuencia conseguimos una mejor distribución energética de los nutrientes y el agua aportada, ya que de nada sirve alimentar una rama que pasados varios años vamos a eliminar. Con podas anuales se consigue un mejor reparto de la fuerza.
Encontramos 4 tipos de intensidad a la hora de podar un naranjo:
En este vídeo vamos a ver de manera práctica como se realiza la poda de un cítrico de pequeño tamaño, eliminando ramas pegadas, formando la estructura del árbol y conociendo los consejos prácticos para determinar qué ramas podar.
La poda de formación en el naranjo se lleva a cabo desde los primeros años de vida, buscando un equilibrio y el control de las ramas que se distribuyen a lo largo del tronco principal. Es común utilizar el sistema a 3 o 4 ramas secundarias, que parten de la guía central del tronco, ubicado a una altura de 30 o 50 cm de altura.
En el caso de que se desee conservar 3 ramas secundarias, se intentará que queden repartidas homogéneamente en el espacio circular, a un ángulo de 120º entre ellas.
Cuando los árboles cumplen más de 20 años de edad y se encuentran envejecidos, si queremos alargar bastantes años más la edad productiva, se recomienda realizar una poda de regeneración. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no se realiza teniendo en cuenta la edad del árbol sino su situación, ya que podemos encontrar naranjos con hasta 30 años y una producción muy buena.