
Imagen – Wikimedia/Stan Shebs

Se trata de una planta crasa, o suculenta no cactácea, endémica de Sudáfrica. Desarrolla hojas más o menos triangulares, carnosas y verdosas que crecen formando rosetas de unos 3-5 centímetros de altura por unos 5-7 centímetros de ancho. Al igual que muchas otras Haworthia, tiene mucha, mucha tendencia a producir hijuelos, y desde temprana edad.
Sus flores brotan de un largo y delgado tallo de unos 7-10 centímetros, y son blanquecinas. El fruto es seco, y contiene numerosas semillas negruzcas.
Se conocen las siguientes:

Imagen – Wikimedia/Magnus Manske
El riego será más bien escaso. Durante el verano agradecerá unos 2-3 riegos a la semana, pero el resto del año y sobretodo en invierno habrá que regar menos: una vez cada 15 a 30 días. En el caso de que vivas en una zona donde la temperatura baja de los 0 grados, tienes que saber que el sustrato ha de permanecer seco durante la helada, pues de lo contrario las raíces podrían sufrir daños. Por este motivo, si hay previsión de lluvias y/o heladas, no riegues hasta que no haya pasado.
Cada vez que riegues, humedece bien la tierra. Échale agua hasta que veas que sale por los agujeros de drenaje de la maceta; y si le tienes puesto un plato debajo quítaselo a los 20 minutos de haber regado, ya que el agua estancada perjudicaría al sistema radicular.
Es muy recomendable abonar a la Haworthia cymbiformis durante todos los meses cálidos del año, usando para ello un fertilizante para suculentas (en venta aquí) siguiendo las indicaciones especificadas en el envase, o si lo prefieres una o dos cucharadas pequeñas de nitrofoska azul cada semana.
Evita echar más cantidad de la indicada. Una sobredosis quemaría las raíces, y como consecuencia de ello la planta moriría.

Imagen – Wikimedia/Raffi Kojian
Las semillas se siembran en bandejas con agujeros en la base o en macetas más anchas que altas con sustrato arenoso. Una buena mezcla podría ser turba negra mezclada con perlita a partes iguales, aunque también valdría la tierra para cactus, siempre que sea calidad. Luego, se cubren con un poco de tierra, y se riega.
Por último, se coloca el semillero en semisombra. Así, germinarán en 1-2 meses.
Los hijuelos se pueden separar de la planta madre en cuanto alcancen un tamaño de unos 2-4 centímetros. Para esto, saca la planta de la maceta, retira un poco de tierra de sus raíces, y luego con los dedos -y con cuidado- ve separando los hijuelos que quieras. Después, solo te quedará plantarlos en macetas individuales.
La Haworthia cymbiformis es una planta que solo va a requerir uno dos o tres trasplantes a lo largo de su vida. Hazlo cuando veas que se le salen las raíces por los agujeros de drenaje, o cuando ya haya ocupado toda la maceta, en primavera.
Es muy resistente en general. Puede tener alguna cochinilla, pero nada que no se pueda quitar con un poco de agua y jabón. Sin embargo, hay que tener especial cuidado con los caracoles, ya que se comen sus hojas.
Por propia experiencia, te diré que resiste bien heladas de hasta los -2ºC siempre que sea puntuales y de corta duración. Pero el granizo daña sus hojas, así que es mejor tenerla resguardada durante el invierno por ejemplo dentro de casa o en un invernadero.
Es fácil de encontrar en viveros, tanto físicos como online. También puedes comprarla desde aquí:
Haworthia cymbiformis, planta crasa resistente a la sequía