
Imagen – Wikimedia/Abu Shawka

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Si te animas a tener un ejemplar, te recomendamos cuidarlo del siguiente modo. Así, el riesgo de que surjan imprevistos será menor 🙂 :
Para no correr riesgos innecesarios, hay que dejar secar la tierra o el sustrato por completo antes de volver a regar. Ten en cuenta que en caso de problemas, siempre va a ser más fácil recuperar una planta que ha sufrido sed, que una que se ha estado ahogando, sobretodo cuando hablamos de suculentas.
Es por eso por lo que, si tienes dudas, debes de comprobar la humedad de la tierra o el sustrato, ya sea introduciendo un palo o, si la tienes en maceta, pesándola una vez regada y de nuevo al cabo de unos días. Por otra parte, es recomendable no ponerle un plato debajo, pues si las raíces están en contacto siempre con el agua estancada, se pudrirán… y con ellas las hojas.

Con el fin de que crezca sana, se puede abonar con un abono para suculentas desde comienzos de primavera hasta finales del verano. Si vives en una zona donde el clima es suave, sin heladas o muy suaves, puedes abonar hasta otoño.
Eso sí, tienes que seguir las indicaciones que vendrán especificadas en el envase al pie de la letra, pues de lo contrario le podrías causar daños por sobredosis de abono.
La Haworthia fasciata se puede plantar en el jardín o cambiar de maceta en primavera. Pero teniendo en cuenta que es una planta más bien pequeña que tiende a producir hijuelos, recomendamos lo siguiente:
Se multiplica por semillas y separación de hijuelos en primavera-verano.
Las semillas se han de sembrar en bandejas de poca altura pero anchas, con sustrato universal mezclado con perlita a partes iguales, y procurando que queden un poco separadas entre sí.
Después, se coloca el semillero en el exterior, en semisombra, y se mantiene regado. En unos 15 días, más o menos, germinarán. Pero es importante que sepas que se hibrida con suma facilidad con otras especies de Haworthia, algo que dificulta un poco el conseguir ejemplares de H. fasciata puros.
Los hijuelos se pueden separar de la planta madre cuando midan unos 3-4 centímetros. Escarbando un poco la tierra los sacarás de raíz, y luego solo tienes que plantarlos en otras macetas, en semisombra.
Es bastante resistente, pero hay que vigilar las cochinillas y los caracoles. Al tratarse de una planta de reducido tamaño, si ves algún bichito te será fácil de quitar con un pincel.
Otra opción es usar insecticidas ecológicos, como la tierra de diatomeas, que además sirve como un abono suave. Espolvoreas un poco por alrededor, y listo.
La Haworthia fasciata soporta heladas de hasta los -2ºC, quizás hasta los -3ºC si es por poco tiempo. Pero es preferible que no baje de los 0 grados.

Consigue tu planta desde aquí.
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