Pocos arbustos de flor ofrecen una floración tan espectacular como rosa de Siria, conocida científicamente como Hibiscus syriacus. De hecho, su cultivo está extendido por multitud de países, hasta punto que es considerada la flor nacional de Corea del Sur (y hasta comparan al país con la flor).
En este artículo te damos a conocer las principales características de Hibiscus syriacus y su forma de cultivo, con recomendaciones de ubicación en el jardín, control de riego, abonado y poda, por ejemplo.
Rosa de Siria (Hibiscus syriacus) es un arbusto caducifolio extendido en todo el mundo y de origen asiático. Se considera un arbusto de gran magnitud ya que bien cultivado puede superar con facilidad los 2 metros de altura.
Sin embargo, admite muy bien la poda y puede adaptarse su forma a las necesidades de nuestro jardín. Su gran atractivo ornamental es la espectacularidad de sus flores, donde podemos encontrar subvariedades híbridas que muestran flores de color violeta, roja, rosadas o blancas.
Lo único negativo de rosa de Siria (aunque en lo fugaz está lo atractivo) es que la flor dura abierta muy poco tiempo, y el momento álgido de una flor, cuando se abre totalmente, suele durar unas 24 horas. Sin embargo, en primavera y verano está produciendo continuamente, especialmente si se cultiva en una zona muy luminosa.
Nombres comunes de Hibiscus syriacus: rosa de Siria, granado blanco, altea, suspiro, malvavisco arbóreo, malva real de Sevilla o avispa. En Estados Unidos y otros países anglosajones, se conoce como Rose of Sharon.
Floración: desde inicios de primavera hasta principios de otoño, especialmente en condiciones de ambientes cálidos.
Rosa de Siria (Hibiscus syriacus ) es una gran representante del país asiático de Corea del Sur, siendo la flor nacional y apareciendo de forma común en varios emblemas nacionales (incluido el himno nacional). En coreano, la flor se denomina mugunghwa.

En viveros podemos encontrar diferentes subvariedades, divididos principalmente por el tamaño del arbusto y la coloración de su floración.
En términos generales, rosa de Siria se adapta muy bien a todo tipo de ambientes, prefiriendo zonas cálidas con algo de humedad (incluso ambientes suptropicales). Por ello, el jardín mediterráneo y, en especial, el ambiente costero, se adapta muy bien a su cultivo.
Rosa de Siria se puede trasplantar en el jardín a inicios de primavera (antes de la floración) o a inicios de otoño (final de floración). La brotación suele producirse bien entrada la primavera, por lo que si el trasplante se realiza pronto, no tendrás problemas en ver las primeras flores durante la época estival.
Ubicación principal en zonas cálidas, con primaveras y veranos calurosos y cierta humedad ambiental. Resiste bien la brisa marina.
Temperaturas
Soporta un gran abanico de temperaturas. Sin floración ni yemas florales abiertas, resiste heladas ligeras y temperaturas por debajo de 0 ºC. En condiciones de calor, soporta temperaturas altas siempre que garanticemos una humedad constante en el suelo.
Humedad
Hibiscus syriacus prefiere ambientes húmedos, con una humedad relativa media superior al 60%. Sin embargo, se puede cultivar en ambientes secos y conseguir igualmente una gran floración en los meses de primavera.
Iluminación
Se debe ubicar en zona muy bien iluminada del jardín, con Sol directo. La falta de luz reduce el número de flores producidas y el verdor de sus hojas (por falta de clorofila). Evitar su plantación en zonas de sombra por otros árboles.
De entre todos los arbustos florales, rosa de Siria exige una fertilidad media del suelo ligeramente más alta, con suelos profundos y que conserven bien la humedad (tendencia a suelos arcillosos).
Acidez de suelo
Para conseguir la mayor asimilación de nutrientes, se recomienda un pH ligeramente ácido (pH entre 5-6,5) pero puede crecer en suelos alcalinos (ph > 7,5) siempre y cuando prestemos atención a la posible carencia de microelementos que tienen difícil su absorción en este pH (como el hierro, zinc o manganeso).
Nivel de materia orgánica
Exigente en suelos fértiles, por lo que en el trasplante, mezclaremos entre 3 y 4 kg de materia orgánica, compost descompuesto o cualquier otra fuente orgánica junto con la tierra. Repondremos esta cantidad anualmente, si es posible.
Esta materia orgánica ayuda a conseguir un drenaje perfecto, ya que suelos muy pesados pueden lograr encharcar agua en los meses de mayor exigencia hídrica (verano), creando un problema radicular.
Cultivo en macetas
Puede cultivarse los primeros años en macetas, garantizando al menos 30 cm de altura para el correcto desarrollo de sus raíces. Sustrato fértil (recomendable humus de lombriz) y con buena capacidad de retención de agua.
Cómo regar
Rosa de Siria es moderadamente exigente al riego, teniendo que mantener una humedad constante durante todo el periodo productivo (primavera hasta otoño). Aunque es rústica, no tiene tanta resistencia al estrés hídrico o falta de agua, pero esto ayuda también a generar mayores yemas florales y aumentar el número de flores.
Un plan de riegos durante la campaña puede ser el siguiente:
La forma ideal para automatizar el aporte de agua es con riego por goteo, colocando un emisor por planta joven y 2 por planta adulta, con un caudal de 4 L/h y riegos en primavera y verano de entre 40 y 60 minutos.
Cómo abonar
Moderadamente exigente en el aporte de nutrientes, especialmente justo antes de la floración, ya que pasa toda la temporada estival en producción continua de flores y brotes nuevos.
Materia orgánica o extracto húmico: al inicio de la brotación, cuando veamos nuevas yemas brotar, aportar compost (3 a 4 kg por planta), humus de lombriz (100-200 ml por 10 L de agua) o extracto húmico líquido (misma dosis que caso anterior). Esto ayudará a estimular el desarrollo de nuevas raíces y facilitar la brotación.
Fertilizantes:
NOTA: no aplicar conjuntamente fertilizante líquido o sólido a la vez. Se debe elegir una de las dos opciones según la comodidad de aplicación.
Anualmente, Hibiscus syriacus suele necesitar una poda que estimule la floración del siguiente año. Podemos dividir el grado de poda en poda normal o poda drástica, donde se reducen los tallos a 20 o 30 cm desde la base, especialmente cuando tenemos la planta envejecida o con problemas de floración y queremos rejuvenecerla.
La floración se produce en las ramas brotadas del mismo año, por lo que no tengas miedo con el grado de poda ya que no afectará a la brotación salvo podas drásticas de rejuvenecimiento.
Época de poda: rosa de Siria se puede podar a finales de invierno (zonas sin riesgo de heladas) o inicios de primavera.
La multiplicación de Hibiscus syruacus se realiza mediante esquejes, consiguiendo una planta idéntica a la obtentora. Esta operación se realiza entre los meses de mayo a julio, con tallos del mismo año.
Seleccionamos un esqueje de entre 10 y 15 cm de longitud, dejando solo algunas hojas superiores y sin flores. Realizaremos un corte en la base (donde se emitirán las nuevas raíces) en diagonal (ángulo de 45º). Recomendable utilizar hormonas de enraizamiento para estimular las nuevas raíces.
Podemos dejar 1 semana en agua o bien directamente en una maceta, con sustrato de turba y fibra de coco, manteniendo la humedad constante (riego casi diario). Situaremos la maceta en un entorno iluminado, sin calor en exceso y sin Sol directo.