Higuera: cultivo, propiedades y 5 cuidados esenciales

La higuera: cultivo y cuidados del árbol mediterráneo más antiguo

La higuera es una de las especies más características del Mediterráneo y uno de los árboles más útiles que puedes tener en tu jardín. Sus deliciosos frutos y sus propiedades curativas demostradas la han convertido en una planta venerada desde la antigüedad. Conoce todo lo que necesitas saber para cultivarla exitosamente.

Características botánicas de la higuera

Nombre científico y origen

El nombre científico de la higuera es Ficus carica L., denominación que proviene del latín: Ficus significa higuera y Caria se refiere a la región de Asia Menor donde procede. Pertenece a la familia de las Moráceas y aunque es originaria del Suroeste Asiático, la encontramos asilvestrada en el sur de Europa, especialmente en lugares rocosos y cálidos de la zona mediterránea.

Cómo reconocer una higuera

La higuera común no posee un gran tamaño, alcanzando entre 2 y 8 metros de altura. Su copa es más ancha que alta, con un porte desproporcionado respecto al tronco. La corteza presenta color grisáceo y textura lisa, mientras que las ramas tienden a curvarse por el peso de las hojas y frutos.

Las hojas tienen la característica forma palmeada con un largo pecíolo. Si las tocas, notarás su aspereza y rugosidad. El color verde claro de la parte inferior contrasta con una tonalidad más fuerte en la cara superior, de la que obtendrás una sustancia blanquecina llamada látex.

A diferencia de la mayoría de árboles, la higuera no desarrolla una única raíz principal, sino varias que nacen del tronco. Aunque parecen fuertes, son bastante frágiles. La higuera florece entre primavera y otoño con flores invisibles de color amarillo que encontrarás dentro del receptáculo que se convertirá en higo.

Cuidados y cultivo de la higuera

Tipos de cultivo: campo e invernadero

Debes conocer la variedad que quieres mantener para proporcionar la atención necesaria. Existen dos posibilidades:

Riego y humedad

Las higueras de campo requieren grandes cantidades de agua sin llegar a encharcarlas. Las de invernadero necesitan riego un par de veces a la semana, además de humedecer las hojas una vez cada siete días.

Durante la época de maduración de los frutos, tanto unas variedades como otras precisarán un periodo de sequedad para evitar la podredumbre.

Temperatura y ubicación

En invierno protege el árbol de las heladas. Durante los días más calurosos del verano, aunque la higuera es una planta de sol, evita largas exposiciones directas. La temperatura ideal es de 18 °C, aunque puede soportar hasta -7 °C en zonas de campo.

En zonas frías, planta los ejemplares resguardados de las inclemencias y orientados hacia el sol. Si cultivas en invernadero, evita que baje de 12 °C, siendo la temperatura ideal entre 15 y 18 °C.

Época de plantación y poda

La estación idónea para plantar la higuera es el invierno, entre noviembre y marzo. En febrero es cuando debes podarla para regenerar el árbol y permitir que aparezcan nuevos brotes. La poda de limpieza se realiza entre invierno y primavera, cuando terminan las heladas y todavía no ha empezado a brotar.

Abonado y fertilización

Elige un producto orgánico de calidad, o bien fertilizantes y estiércol. Para higueras de campo, aplícalos en primavera; para las de invernadero, en invierno.

Los higos: estructura y características del fruto

El fruto conocido como higo no es realmente un fruto sino la flor modificada en una estructura carnosa y llena de jugo. Los colores varían del verde cuando nace al negro cuando está maduro.

Debes recoger los higos cuando estén maduros, generalmente hacia finales de agosto o septiembre. En ese momento, su piel mostrará un aspecto arrugado y color oscuro. Se toman crudos, como ingrediente de platos o como acompañamiento, y poseen vitaminas y gran cantidad de azúcar.

Plagas y enfermedades comunes

Aunque la higuera es bastante resistente, debes protegerla de posibles plagas y parásitos:

Usos medicinales y propiedades de la higuera

Beneficios para la salud

La higuera se utiliza como remedio para distintas afecciones:

Efectos negativos y contraindicaciones

El contacto con la planta puede inducir reacciones alérgicas que ocasionan ampollas, manchas en la piel e picor. Lava la zona afectada con agua abundante y acude al médico. La ingestión de frutos no maduros puede ocasionar problemas digestivos.