
La popularidad de la hosta ha crecido muchísimo en los últimos años. Se debe a varias razones.
En primer lugar al aspecto de la planta, ya que la hosta no sólo es preciosa cuando florece con sus largos tallos y sus pequeños cálices que van del blanco al lila o incluso al púrpura, también sus grandes hojas acorazonadas tienen un atractivo fuera de lo normal.
Además, la hosta es una planta muy fácil: prospera en casi todos los sitios y es una excelente cobertora de suelos.
La hosta soporta bien el sol, pero donde mejor está es en un lugar con suficiente sombra. Incluso los lugares más oscuros del jardín pueden alegrarse con estos ejemplares.
También les gusta estar a la orilla del agua o en una maceta en el balcón o patio.

Es fácil de reproducir dividiendo las matas, pero no es necesario (aunque algunos opinan que le favorece desenterrarla, dividirla y plantarla de nuevo cada cuatro años).
Las hostas son, por desgracia, también muy atractivas para babosas y caracoles hambrientas, pero éstas desaparecen fácilmente cuando, alrededor del ejemplar, se incorpora una capita de guijarros puntiagudos, cáscaras de huevo o ramitas de pino.
Y si insistes en condenar a estas vándalas a la pena de muerte, entonces siempre se puede recurrir al tradicional platito con cerveza.
También puedes animar a mirlos y erizos a visitar tu jardín: así disfrutarán ellos de las babosas.


Últimamente han aparecido muchas variedades nuevas. Algunas sólo crecen 15 cm. de alto, otras 80.
Los colores de la hoja van del casi completamente amarillo (August Moon) hasta el verde intenso o el verde azulado (Elegans Sieboldiana).
Existen hojas bicolores en casi todas las combinaciones posibles, de casi blanco a verde oscuro intenso.
La Albopicta, por ejemplo, las tiene en verde dorado con bordes verde intenso, mientras que la Aurea Marginata destaca por sus hojas ovaladas grandes y oscuras con un borde verde claro. Por su parte, en la Albo Marginata son verdes con un bordecito blanco.
Si reciben suficiente luz del sol, florecen entre finales de junio y finales de agosto.

Los colores de las flores y la longitud de los tallos varían, pero la mayoría florece con tallos largos y flores que van del blanco al lila.
Si has podido elegir y has adquirido una hosta, no te equivoques con el tamaño de la planta. Una vez plantada al aire libre, las hojas pueden doblar su tamaño en poco tiempo. La anchura de la planta puede alcanzar hasta una vez y media la altura.
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