Hay plantas que llegan a tu casa casi por casualidad y te conquistan sin avisar. Eso es lo que pasa con estas trepadoras de flores cerosas que parecen talladas en porcelana. Una sola maceta puede transformar una estantería aburrida en un rincón de ensueño, sobre todo cuando ves cómo sus flores se agrupan en racimos perfectos y perfumados.
Lo mejor es que no son caprichosas. Te piden luz indirecta, riego moderado y listo. Son ideales si tienes poco tiempo pero quieres algo que impresione a quien te visite. Además, una planta feliz puede florecer durante años sin pedirte gran cosa.
Si te interesa sumarlas a tu colección, aquí te mostramos las variedades más populares y los secretos para mantenerlas radiantes. Desde las opciones más accesibles hasta especies más exclusivas, hay una para cada rincón de tu hogar.
Descubre por qué esta especie es la favorita de quienes empiezan en el mundo de las plantas de interior. Sus hojas carnosas en forma de corazón son tan bonitas que casi parecen decoración.
Un repaso por todo lo esencial: luz, agua, temperatura y sustrato. Con estos consejos prácticos, tu planta te regalará flores durante muchas estaciones.

Aquí verás qué necesita realmente para pasar de ser una planta bonita a una con flores espectaculares. Los detalles que marcan la diferencia entre sobrevivir y prosperar.

Te sorprenderá lo robusta que es esta especie. Sus flores son especialmente fragantes y dura años sin problemas si la colocas en el sitio correcto.
Un paso diferente dentro del género. Aquí descubrirás una variedad con hojas más grandes y flores que parecen pequeñas joyas agrupadas en racimos.
Si te encanta la idea de plantas colgantes con flores exóticas, esta es tu aliada. Comparte muchas características de cuidado y ambiente con sus compañeras de género.

Algunos amantes de las plantas les gusta mezclar géneros en la misma zona. Aquí encontrarás alternativas que viven felices bajo las mismas condiciones.
Si ya controlas las básicas y quieres un desafío más decorativo, esta orquídea de flores listadas es el siguiente paso en tu colección de flores de cera.
La verdad es que una vez que tienes una en casa, casi siempre quieres otra. Empiezas con una Kerrii y de pronto tu balcón se ha convertido en una pequeña jungla colgante. Lo bueno es que son plantas que se reproducen con facilidad, así que pronto estarás compartiendo esquejes con tus amigas. Bienvenido a la obsesión más bonita que existe.