
Imagen – Wikimedia/Forest & Kim Starr

Esta es una planta que, pese a lo que hemos comentado antes, es bastante fácil de cuidar. Si ya tienes experiencia cuidando otras plantas crasas, sí que puedes notar que es menos resistente a la sequía, y que por ello haya que regarla más seguido. Pero aparte de esto, no hay que preocuparte mucho más por ella.
Aún y así, como nos gusta que tengas bien claro cómo cuidar tus suculentas, a continuación te vamos a ofrecer unos cuantos consejos y recomendaciones para que puedas disfrutar mucho de tu Kalanchoe pinnata:
Es una planta que necesita luz, pero no hay que exponerla directamente si antes no se ha aclimatado, ya que de lo contrario sus hojas se quemarían.
De todos modos, si en tu patio no termina de dar el sol de forma directa pero es luminoso, crecerá bien también. Lo que no se puede hacer es ponerlo en sombra total, pues no crecerá.
Y si lo tienes que meter dentro de casa para protegerlo de las heladas, has de ponerlo en una habitación en la que haya mucha claridad, y donde esté lo más alejado que sea posible de las corrientes de aire.

Pasemos al riego. Este ha de ser, en general, moderado. No hay que dejar que el sustrato o la tierra estén secos mucho tiempo, pero tampoco se debe de regar muy seguido.
Durante el verano se regará más seguido que en invierno, puesto que el sustrato se seca con más rapidez. Teniendo esto en cuenta, se riega un promedio de 2 o 3 veces durante la semana en la época más calurosa y seca del año, pero el resto del año y especialmente durante la temporada más fría ese riego será muy escaso.
Es muy aconsejable abonar al Kalanchoe pinnata durante la primavera y el verano, puesto que es cuando está creciendo y, por lo tanto, cuanto más ‘comida’ necesita. Como abonos puedes utilizar los que son específicos para cactus (esta especie no es una cactácea en absoluto, sino una crasulácea, pero tiene necesidades nutricionales parecidas a las de los cactus).
Otra opción es usar nitrofoska azul, u optar por abonos aptos para la agricultura ecológica, como puede ser el guano (en venta aquí). En cualquier caso, debes de seguir las indicaciones del envase.
Se multiplica por semillas e hijuelos en primavera. Las primeras se siembran en macetas con vermiculita por ejemplo, o bien con una mezcla a partes iguales de turba negra y perlita, y se colocan luego en una zona luminosa.
Los hijuelos se pueden separar y plantar en macetas individuales cuando tengan un tamaño de 1-2 centímetros.
El Kalanchoe pinnata no requiere poda. Puedes sin embargo quitarle las hojas que estén secas, y las flores marchitas. También los hijuelos si no quieres que crezcan muchas plantitas en la misma maceta o zona del jardín.
Es muy importante vigilar a los caracoles y a las babosas. A estos animales les encanta alimentarse de sus hojas.
No soporta el frío ni tampoco las heladas. La temperatura mínima para poder tenerla en el exterior todo el año debe de ser de 10ºC o superior.

Imagen – Wikimedia/Forest and Kim Starr