El principal cuidado que necesita es recibir la luz, pero evitando el sol directo.
La temperatura durante la época del crecimiento debe ser como mínimo 13 ºC, y en verano es recomendable que siempre esté húmeda. No soporta las heladas.
La tierra que más favorece su cultivo es la turba o la marga.
Necesita abono desde la primavera hasta finales de verano. Este proceso ha de hacerse con un fertilizante de plantas de interior, una vez a la semana.
Es atacada, entre otros, por los pulgones, la cochinilla o la araña roja. Sin embargo, lo normal es que sea dañada por los ácaros. Pulverizando las hojas frecuentemente se puede evitar este problema. Si no, se curará con un insecticida sistémico.