
Los lirios de agua, también conocidos como calas, son flores hermosas y versátiles que embellecen cualquier espacio acuático. Aunque muchos creen que son plantas estrictamente acuáticas, la realidad es que los lirios de agua se adaptan bien a diferentes ubicaciones siempre que disfruten de temperaturas suaves y cuidados básicos.
Su nombre científico es Zantedeschia aethiopica y procede de las zonas templadas de África del Sur. Se trata de una planta vivaz y herbácea de hoja perenne con múltiples variedades fruto de la experimentación botánica y floral.
(Imagen/ Flickr: valentinastorti)
Las hojas de los lirios son grandes, de formas suaves y color verde oscuro. Sus flores son elegantes y estilizadas, con forma de tulipa, tamaño considerable y bonitos colores claros: blancas, amarillas o crema.
La planta tiene tamaño medio, aunque en algunos casos puede alcanzar hasta un metro de altura. Simbolizan la pureza, por eso son muy populares en los ramos de novia, tanto en arreglos pequeños como flores individuales.
(Imagen/ Flickr: wallygrom)Los lirios de agua se cultivan frecuentemente como plantas de exterior en jardines con estanques, pero también funcionan bien en macetas y jardineras dentro del hogar. No necesariamente deben estar sumergidos: pueden crecer muy próximos al agua y beneficiarse de su humedad. Consulta todo sobre los jardines acuáticos en este reportaje.
La temperatura ideal oscila entre 15 y 20°C. Aunque resisten bajas temperaturas, no toleran las heladas intensas. Si vives en una zona con inviernos crudos, traslada la planta al interior o a un invernadero durante la estación fría.
Aunque soportan bien la luz directa del sol, es preferible cultivarlas en semisombra para mejores resultados.
El exceso de humedad puede pudrir la planta, por lo que muchas calas no resisten bien la inmersión continua en agua. Si deseas asegurar un crecimiento óptimo, cultívalas en maceta o parterre cercano al agua, mejor que sumergido.
Riega con regularidad para mantener la humedad sin encharcar la tierra. Un consejo importante: si los lirios están sumergidos, asegúrate de que el agua no tenga exceso de sal, algo frecuente en riberas cercanas al mar, ya que moriría la planta.
(Imagen/ Flickr: Leonardo Rech)
La floración ocurre de forma continua desde finales de primavera hasta casi fin de verano. Corta las flores que se vayan marchitando para favorecer la continuidad de nuevas floraciones.
Si una planta enferma y está próxima a otros ejemplares, elimínala de la zona para evitar contagios. Cuando uses los lirios como flor cortada, cambia el agua del jarrón diariamente para prolongar su frescura.
Riega cuando veas que la superficie de la tierra se ha secado. Este sistema te ayuda a evitar el encharcamiento excesivo mientras mantienes la humedad necesaria.
Los lirios de agua se multiplican por rizoma cada dos años, según el vigor y crecimiento del ejemplar. La mejor época para realizar esta multiplicación es la primavera.
Si deseas cultivar la cala como planta acuática, plántala a unos 25 cm de profundidad. Los terrenos más adecuados son suelos fértiles y húmedos con cierto drenaje, preferiblemente ligeramente ácidos para un desarrollo óptimo.
Descubre más sobre plantas acuáticas gracias a este reportaje sobre acuáticas.