

Imagen – Wikimedia/Warburg1866
Es un árbol de hoja caduca que alcanza una altura aproximada de entre los 18 y los 25 metros aproximadamente, aunque en su hábitat natural puede superarlos y llegar a los 50 metros. El tronco es recto, con la corteza de color pardo, y ramifica a varios metros del suelo. Las hojas son alternas y simples, y miden unos 15 centímetros de largo; durante el otoño son amarillas antes de caer.
Con respecto a las flores, son solitarias, miden unos 5 centímetros de largo, y son de color verde amarillento. Brotan en primavera, normalmente después de que lo hagan las hojas. Una vez son polinizadas, madura en otoño el fruto, el cual es un cono de color pardo con semillas aladas.

Imagen – Wikimedia/Dcrjsr
Tiene varios usos. Sin duda el que más nos interesa es el ornamental. Crece rápido, da muchísima sombra, y además produce flores que se ven con facilidad. Si se planta en el sitio adecuado, como puede ser un jardín grande y lejos de la casa, se verá espectacular. Ahora bien, también hay que saber que es una planta que »cuida» de las abejas. Sí, el Liriodendron tulipifera es una especie melífera.
Asimismo, su madera se aprovecha para fabricar muebles, armarios, carruajes, o canoas. Es blanda y fácil de trabajar; de hecho, los nativos americanos construían sus canoas con ella.

Imagen – Wikimedia/Unai.mdldm
Por supuesto, tienes que colocarlo fuera de casa, pero ¿dónde? Será importante que esté en una zona expuesta al sol durante todo el día o parte de él, y que además se plante a unos diez metros (más o menos) del lugar donde tengas tuberías o suelos pavimentados. Por supuesto, debe de estar lo más lejos posible de la piscina, puesto que el cloro del agua dañaría sus hojas; y también de otros árboles de gran tamaño como Ficus o Pinus pues sus raíces llegarían a competir por los recursos disponibles y, al final, se terminaría notando que alguno o algunos crece más que los demás.
El suelo en el que vaya a crecer debe ser profundo, y tener un pH bajo (es decir, debe ser ácido). Si vas a mantenerlo en una maceta durante sus primeros años de vida, has de plantarla en una con sustrato para plantas ácidas, ya que tiene todos los nutrientes que necesita, aparte del ph adecuado.
El riego debe ser moderado, puesto sus raíces no resisten el exceso de agua, pero tampoco podríamos decir que sea un »árbol de secano». Es por eso por lo que en según qué zonas, como en la región mediterránea por ejemplo donde las lluvias escasean durante varios meses, no sobrevivirá por sí solo a menos que se riegue.
Puedes abonar al Liriodendron tulipifera durante los meses de primavera y verano. Para ello utiliza abonos líquidos si lo tienes en maceta, o en polvo o granulados si por el contrario lo tienes en el jardín. Es también muy recomendable apostar por los abonos orgánicos y no tanto por los fertilizantes, ya que como decíamos sus flores son visitadas por las abejas, e interesa mantenerlas a salvo.

Imagen – Wikimedia/B137