Las palmeras de interior siempre han estado de moda en el mundo occidental, ya que en el subconsciente nos tramiten un estado de paz que asociamos a las vacaciones de zonas más tropicales.
Por otro lado, hablamos de especies de plantas generalmente muy resistentes y fáciles de cuidar. La última tendencia es buscar opciones de palmeras de interior para distribuirlas en toda nuestra casa, especialmente en el salón y en espacios abiertos.
Este tipo de palmeras, de menor tamaño que las de exterior, necesitan condiciones cálidas, buena iluminación y cierta humedad ambiental, condiciones que podemos darle en el interior de casa.
En este artículo vamos a hablar de palmeras de interior interesantes para plantar en casa.

La palmera del Sagú, conocida por muchos por su nombre científico, Cycas revoluta, es una palmera enana muy conocida en el mundo occidental debido a que se comercializa con facilidad en grandes superficies y viveros.
La forma de su tronco como sus pequeñas hojas palmáceas la hacen muy atractiva para disponerla en macetas y buscarle un entorno cálido en una mesa o superficie cercana a la ventana.
Su crecimiento es muy lento, por lo que se reduce el número de trasplantes al mínimo posible. Necesita buenas condiciones de luz (aunque no necesariamente Sol directo), poco riego y sustratos con muy buen drenaje.

Dentro del género Yucca encontramos muchas variantes de plantas de interior, generalmente resistentes y de origen norte y centroamericano.
En ella encontramos especies interesantes para casa como Yucca aloifolia o Yucca elephantipes, que es la que toca en este apartado de palmeras de interior.
Esta última posee un tronco fibroso y hojas que no resultan del todo puntiagudas o llegan a causarnos daño si nos rozamos, como sí ocurre con otro tipo de especies de este género.
Hablamos de palmeras de interior resistentes a la sequía y que necesitan buenas dosis de luz en casa, por lo que se recomiendan ubicarlas en una esquina cercano a ventanas.

La palmera de salón o como también se conoce por su nombre científico, Chamaedorea elegans, es una palmera de interior bastante conocida y que podemos adquirir en grandes superficies y viveros.
Esta planta es muy apreciada por el gran número de hojas palmáceas que produce, su pequeño tamaño, color verde y resistencia.
Suele necesitar pocos cuidados y riegos escasos, aunque hay que permitirle unas condiciones mínimas de humedad ambiental que, a veces, es preciso corregir con pulverizaciones foliares a las hojas en verano.

La palmera de interior palma de elefante (Beaucarnea recurvata) tiene su espacio particular en rincones iluminados de salón y habitaciones. Sin embargo, no es considerada como una palmera propiamente dicha, sino una suculenta.
Porta un tronco engrosado y fibroso de la que salen hojas alargadas y ligeramente trenzadas, funcionando como una ornamental muy atractiva.
En cuanto a las necesidades, requiere buena iluminación pero sin Sol directo y pocas necesidades de agua, por lo que el mantenimiento es bajo.

Livistona chinensis es una gran palmera de exterior, pero que en los primeros años de vida se adapta perfectamente al cultivo en interior. Dentro del grupo existen subespecies, por lo que es recomendable buscar las variedades más enanas para alargar su estancia en casa, como la subv. subglobosa.
Es muy llamativa debido a sus grandes hojas que cuelgan e incluso ocultan el macetero. Es de crecimiento lento y necesita buenas condiciones de luz, tolerando incluso Sol directo. Su mantenimiento es bajo y no necesita muchos riegos.

La palma bambú es otra gran palmera de interior atractiva por la disposición de sus hojas y el tamaño que puede alcanzar. Científicamente se conoce como Dypsis lutescens.
Esta especie es apta para habitaciones con poca luz u orientación norte, pudiéndola ubicar cerca de la ventana o en una de las esquinas. Al contrario de otras palmeras, en este caso necesita más aporte de agua y un suelo de gran fertilidad.
Leer más: cómo cultivar la palmera bambú

Se conoce como palmera majestuosa por varias razones, y una es por el porte que alcanza y la disposición de sus hojas, de ahí que sea una palmera de interior muy bien valorada.
Su nombre científico es Ravenea rivularis y es una especie adaptada a condiciones de sombra. Es de crecimiento lento y necesita condiciones tropicales de humedad alta y mantener el sustrato húmedo de forma continua.
Hay que ubicarla en la zona en habitaciones sin luz directa o la zona con mayor sombra de la habitación.

La palmera de cascada sirve muy bien para cubrir espacios esquineros en el salón o cualquier otra habitación. Su tamaño es considerable, aunque es de crecimiento lento. Chamaedorea cataractarum posee un tronco central en la que van apareciendo varios hijos desde la base, cubriendo más superficie y siendo muy atractiva por su color verde vivo.
Como cuidados, necesita habitaciones más húmedas, luz indirecta y temperaturas constantes y agradables.